Pasadas las elecciones generales, la centralidad de la coyuntura que atraviesa nuestro país vuelve a enfocarse, sin dudas, en la situación económica. Y ello obedece a la persistencia de la Supercrisis1.

El grueso de la acción gubernamental sigue concentrado en la elaboración de las circulares del Banco Central de la República Argentina ( BCRA).

A su vez, la virtual extinción del convenio con el Fondo Monetario Internacional - FMI- (relación que, como sostuvimos, es menester restaurar2), y el consecuente interrogante sobre los desembolsos faltantes del Stand by (tanto los U$S5.400 millones que estaban previstos para setiembre pasado, como los restantes US$7.000 millones hasta principios de 2021) agregó severas dificultades al panorama, debilitando la posición de las reservas internacionales de nuestro país, y dejando en evidencia el aislamiento al cual el oficialismo nos llevó.

En este marco, en el presente artículo pasaremos revista a la caótica situación que expresa la hoja de balance del BCRA, el deficitario resultado de la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos (CC) y la delicada cuestión fiscal, expresiones, todas ellas, del tránsito de la economía argentina hacia una Hipercrisis3 que es imprescindible evitar.

El banco, hundido

El balance del BCRA muestra un sorprendente Patrimonio Neto negativo.

Ese rojo, alcanzó en setiembre un valor de U$S6.600 millones. Sin embargo, si se excluye al sector público (bonos del Tesoro que figuran en su activo) se ubica en el entorno de los U$S24.500 millones.

Por su parte, es de destacar que el monto que alcanzan las Reservas Brutas es similar al total de lo que, hasta ahora, desembolsó el FMI (US$44.600 millones).

En cuanto a los "grados de libertad" que ofrecen esas reservas, se puede analizar su quantum tomando en cuenta el "cero teórico", o bien el "cero práctico".

Considerando el primer parámetro, las Reservas Netas alcanzaban, al 24 de octubre pasado, aproximadamente, US$ 14.700 millones.

Sin embargo, para estimar la distancia al "cero práctico" (Reservas Disponibles), deben descontarse US$3.800 millones correspondientes a Depósitos del Tesoro en US$, así como, al menos, el equivalente a dos meses de importaciones (Liquidez Mínima Necesaria) por un total de U$S8.600 millones (según el promedio mensual de de 2019).

La resultante es que, correctamente contabilizadas, las Reservas Disponibles son de solamente US$2.300 millones.

Así, tomando el promedio de disminución de las últimas jornadas, alcanzarían para 5 días hábiles antes de que se encienda la luz roja del indicador del "tanque vacío".

La cuenta corriente5, estresada

Con relación a la CC, la situación igual de delicada. Cuantificando, para los primeros nueve meses del año, sus componentes:

  • La Balanza Comercial, producto del desplome de las importaciones (26,2%), tiene un saldo positivo de US$9.497 millones.
  • La Balanza de Servicios (seguros, transporte, turismo y propiedad intelectual, entre otros), arroja un resultado negativo que se ubica en el entorno de los US$5.500 millones.
  • La suma de los intereses de la deuda privada y de la pública exigible6 ascienden a US$9.000 millones.
  • Los dividendos devengados en las empresas locales de controlantes extranjeros alcanzan un monto de alrededor de US$4.500 millones.

En consecuencia, en el período analizado, el déficit del sector externo argentino, medido como proporción del PBI, ronda el 3,3%. Si se ampliara, al considerar el total de los servicios de la deuda pública, ese guarismo alcanzaría el 5,6%.

Este desequilibrio en términos de flujo se ve agravado por dos problemas adicionales:

  • la imposibilidad de "rollear" el principal de la deuda, ante la exigencia de los acreedores de la devolución del capital prestado, y
  • la incesante dolarización de las carteras de tenencia y de inversión generada por la caída en la demanda de dinero.

Lo fiscal, explosivo

El oficialismo, por el acuerdo con el FMI, se había propuesto equilibrar el déficit fiscal primario7. Como señalamos oportunamente, en el marco de una economía recesiva, aquel objetivo resultó de imposible cumplimiento.

Las medidas post PASO adoptadas por el gobierno agudizaron más la situación, existiendo ya un consenso de que el déficit rondará entre 2,5% y 3% del PBI.

Al agregar los servicios de la deuda, ese rojo se estira, aproximadamente, hasta el 6%.

Si se le adiciona el de las provincias, en el entorno del 1,5%, y el cuasi fiscal generado por el BCRA, que alcanza otro 6%8, el Déficit Fiscal Total se encuentra en niveles inmanejables, cercanos al 13,5%.

El sector privado, atento

La situación económica es grave e inusitadamente inestable, así como incierto el panorama general que se abre hasta el recambio gubernamental.

Por ello, no es posible descartar (al menos completamente) que la dinámica de los sucesos precipiten alteraciones en los calendarios institucionales previstos, ni la apelación a soluciones transitorias y ad hoc.

El momento exige extremar las precauciones y reducir toda exposición innecesaria.

Y, si se decide aprovechar "oportunidades de negocios" que ofrecen suculentos premios -y suelen aparecer en momentos como el actual-, es válido apartarse de las reglas de la cautela sólo ante motivos muy fundados y basados en análisis meticulosos.

En el caso de las empresas, estas recomendaciones se traducen en preservar el stock y mantener calzadas las compras con las ventas, arbitrando los posibles desfasajes con los instrumentos de cobertura que ofrece el mercado.

Mientras esperamos mejores días, la consigna de la hora es estar "Atentos y vigilantes".

1 Oportunamente caracterizamos a la Supercrisis como la situación a las que nos llevó la alianza Cambiemos, que incurrió a un mismo tiempo en desequilibrios macroeconómicos fiscales y externos similares a los que colapsaron los gobiernos de Alfonsín y De la Rúa, respectivamente.
2 “Muerto el acuerdo con el Fondo Viva el acuerdo con el Fondo”, BAE Negocios 30-9-2019.
3 Cabe consignar que la emergencia de un presidente electo reduce, sin eliminarlas, las posibilidades de que la coyuntura derive en una Hipercrisis (anomia).
4 Agradecemos al Magister Oscar Carreras por la elaboración del cuadro que se presenta. Por razones de edición del artículo los últimos datos corresponden al jueves 24 de octubre.
5 Para realizar las estimaciones se tuvo en cuenta el criterio de devengado, que es el mismo que utiliza el INDEC en sus resultados de Balanza Comercial y Balance de pagos.
6 Llamamos deuda pública exigible (aproximadamente U$S150.000 millones) a aquella expresada en divisas y cuyos tenedores son no residentes.
7 Es uno de los componentes del Déficit Fiscal Total (DFT). Al adicionarle los intereses de la deuda constituyen el déficit financiero, que junto con el de las provincias y el cuasi fiscal lo completan.
8 El quantum del déficit cuasi fiscal resulta variable, porque depende centralmente de las tasas de interés que el BCRA paga por los pasivos remunerados (Leliq, Pases, etc.). *MM y Asociados

Ver más productos

Macri planea resolver la transición por decreto

Macri planea resolver la transición por decreto

El Vaticano contra “la manipulación de la religión”

El Vaticano contra “la manipulación de la religión”

Ver más productos