Durante el último año, como una consecuencia no deseada del Covid-19 y la adopción de distintas medidas de emergencia sanitaria, se produjo una significativa contracción de la asistencia crediticia de nuestro sistema financiero en términos reales.

De hecho, y según datos del Banco Central, el crédito total al sector privado, en el agregado de pesos y moneda extranjera, sólo creció 34,1% interanual en agosto del 2021, contra un aumento del 51,4% del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en el mismo período.

De acuerdo al Informe Especial de la Fundación Observatorio PyMe, sobre “Contribución del desarrollo financiero a la creación de empresas” publicado en abril del 2018, un dato interesante a resaltar es que la intermediación bancaria disminuyó, desde 1980 a 2015, a una tasa promedio de 1,2% anual.

Mientras que en otras naciones de la región en ese mismo lapso creció a una tasa media anual, como por ejemplo en Brasil al 2% y en Chile al 2,1%. También se menciona, dentro de las conclusiones de dicho informe, que las empresas nacen cuando los individuos que deciden emprender pueden complementar la insuficiencia del capital propio con el acceso a financiamiento de terceros, ya sea a través del sistema bancario o del mercado de capitales.

Respecto a eso,y a modo de ejemplo, vale detallar algunas opciones del menú de programas públicos que pueden servir para apalancar a las empresas con certificados“MiPyMe” y mejorar estos datos de acceso al financiamiento.

Por un lado, podemos mencionar la vigencia del Programa Nacional para el Desarrollo de Parques Industriales creado por el Decreto 716/2020,  que provee financiamiento a empresas en la forma de préstamos en pesos con bonificación de tasa.

Esta iniciativa es dirigida a firmas de todo tamaño que deseen radicarse en un parque o que, estando ya instaladas allí, apunten a expandir su producción industrial. Los préstamos se conceden a un plazo de hasta 5 años, con seis meses de gracia, y con tasas de interés del 24% anual fija para “MiPyMEs”, y del 36% anual para grandes empresas, fija por los primeros 3 años y luego variable BADLAR al 6% anual por los siguientes.

Los referidos créditos pueden destinarse a la compra de bienes de capital nuevos, construcciones y reformas edilicias, TICs y soluciones 4.0, capital de trabajo asociado al proyecto, y compra de lotes, ya sea en parques públicos, privados o mixtos.

Por otro lado, la línea crediticia, para “Inversiones Estratégicas del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación”, otorga financiación para proyectos destinados a pymes medianas y grandes empresas. La citada línea concede créditos de entre $ 70 y $ 1.000 millones por el 80% del costo total de la iniciativa, a 7 años de plazo (con 1 de gracia) y con una tasa fija del 22% anual por los primeros 5 años. Luego del 24% para compañías medianas y 30% para grandes. El cupo total de esta convocatoria asciende a $ 29.000 millones y la convocatoria estará abierta hasta el 31 de diciembre de este año.

Por último, para resaltarlo en un tiempo donde la digitalización ha tomado especial preponderancia, está el crédito de la línea para la digitalización PyME,  pensado para adquirir bienes de capital y licencias de software para adoptar soluciones 4.0.

En ese caso, el monto mínimo es de $3 millones y el máximo de $30 millones. El plazo de devolución es de 48 a 60 meses, con 6 meses de gracia sobre el capital. Está dirigido a “MiPyMEs” de todos los sectores que se encuentren en procesos de transformación digital y es necesario que tengan el certificado vigente.

La tasa de interés es del 20% y esta bonificada por el FONDEP. Se podrá destinar a adquirir bienes de capital o licencia de software, y estará abierta la convocatoria hasta el próximo 31 de diciembre y/o hasta agotar cupo, lo que ocurra primero.

Todos estos programas apuntan a sortear los obstáculos para apuntalar la recuperación de la actividad económica en curso del sector “MIPyMe”,y en cierto modo resolver las dificultades y escasez de financiación de proyectos de inversión a través del apoyo desde el sector bancario.

Es, sin lugar a dudas, una oportunidad para que las pymes revisen estas opciones que a la fecha están disponibles para sus proyectos, evaluando la conveniencia o no en función a las condiciones particulares del proyecto y del negocio.

 

Silvia Tedín es socia y consultora de Mision Pyme en SMS - San Martín, Suarez y Asociados, Ricardo Proganó es Director de Finanzas Corporativas de SMS Buenos Aires