El rol del profesional de salud en momentos de pandemia ha sido sustancial. Como decía nuestro genial escritor Jorge Luis Borges: los actos son símbolos. La acción del médico en esta batalla pandémica ha sido uno de los símbolos más emblemáticos y educativos para una sociedad que también desea y necesita ejemplos. Será uno de los estandartes que deberemos llevar como emblema para un pueblo que desea su madurez.

Pasamos de una situación impredecible y aguda a una cronificación del trabajo pandémico en todas las disciplinas sanitarias. Este Día del Médico queremos homenajear a nuestros héroes que desde cada uno de sus sitios desarrollaron actividades que no sólo pusieron en riesgo su salud física y mental, sino la vida social y familiar, dando muchas veces todo de sí en situaciones críticas.

Esto no ha sido gratuito: ha habido desde alto nivel de víctimas mortales hasta exceso de infectados; además del impacto corporal, psicológico y familiar en muchos de nuestros colegas. Como personal esencial hemos estado expuestos a situaciones de catástrofe que han generado estrés postraumático y depresión, entre otros problemas de salud.

Sin embargo, a pesar de esto, hemos estado escuchando al otro, ayudándolo y reflexionando en cada instante o conflicto suscitado. Probablemente cambien nuestros hábitos culturales, sociales y profesionales que también serán influidos por la pandemia. Será tarea del médico no sólo prevenir y curar esta y otras enfermedades desatendidas por la pandemia, sino la de apoyar al pueblo a buscar la tolerancia como base de una sociedad que ha sufrido una de sus mayores crisis.

Los médicos deben educarse correctamente y en forma continua, pero también pasarla bien y ser buenas personas. Trípode sobre que se instalará el óptimo desempeño de la profesión.

Neurociencia predictiva 

Llegan así a ser grandes predictores. Se ha desarrollado en los últimos años una nueva área de estudio de la neurociencia llamada neurociencia predictiva, que plantea que el cerebro trabaja como un tamiz depurador de la información  de los sentidos llevando al mínimo los errores de la información del mundo exterior.

Se considera que en cierto modo estos sistemas generan la conciencia de la situación, pudiendo diferenciar la información cercana a lo que en realidad percibimos de informaciones erróneas, sabiendo que en última instancia en las enfermedades mentales graves como las demencias, psicosis u aún neurosis graves se produce un problema de errores de esta información a partir de errores de las redes neuronales predictivas.

 

En cuestiones de epidemiológica deben tomarse decisiones complejas, que parten de la capacidad predictiva de las personas

Esta predicción es como un mecanismo parecido al computacional basado en un sistema estadístico que realiza el cerebro en forma permanente que permite la contrastación inmediata de hipótesis que ingresan como información sensorial a nuestro cerebro tratando de disminuir el error.

En cuestiones de epidemiológica deben tomarse decisiones complejas, que parten de la capacidad predictiva de las personas. Así en la resolución de cada problema: para un matemático, una fórmula; para un guía, un camino;  o  para un médico, un diagnóstico. El cerebro genera una minimización de la predicción para desarrollar correctamente todas sus percepciones y acciones. Trabajan imbricados el pensamiento y la múltiple información sensorial que recibe la cognición. El pensamiento y la percepción del mundo permiten generar un proceso que minimiza los errores, aunque con cierto límite, cuando las múltiples actividades son excesivas o se realizan con poco tiempo.

La neurociencia predictiva plantea que el cerebro trabaja como un tamiz depurador de la información de los sentidos, llevando al mínimo los errores de la información del mundo exterior.  Utiliza la mente una especie de funcionalidad matemática que produce una integración Bayesiana, que permite darle mayor valor a las variables más certeras, para que su grado de influencia en el resultado sea mayor. El teorema de Bayes de probabilidad que incorpora criterios aprendidos evalúa entonces la mayor cantidad de información para predecir un resultado.

Los médicos más viejos junto a los más jóvenes, así como los estudiantes, nos hemos enseñado mutuamente a encontrar el camino correcto y a mantener nuestra templanza durante este recorrido. Decía el poeta André Marois que la cultura es lo que nos queda cuando nos olvidamos de lo que aprendimos. Probablemente nos quedará entonces en forma inconsciente este aprendizaje sustentable para otras batallas.

Feliz día de médico, héroes silenciosos.

*   Vicedecano de la Facultad de Medicina . UBA

Más notas de

Ignacio Brusco

La otra pandemia: dismorfias por tecnologías digitales

La otra pandemia: dismorfias por tecnologías digitales

Jennifer Aniston, el cerebro y el recuerdo de los acontecimientos

Jennifer Aniston, el cerebro y el recuerdo de los acontecimientos

La inteligencia no garantiza el pensamiento crítico

La inteligencia no garantiza el pensamiento crítico

Los sesgos congnitivos más importantes

Los sesgos congnitivos más importantes

Día del Médico, homenaje a los héroes silenciosos de la pandemia

Será tarea del médico no sólo prevenir y curar las enfermedades desatendidas por la pandemia, sino la de apoyar al pueblo a buscar la tolerancia

La crisis pandémica cambia la cultura universal

La crisis pandémica cambia la cultura universal

Inteligencia artificial, el nuevo lenguaje matemático

Inteligencia artificial, el nuevo lenguaje matemático

El orden imaginado, base de las sociedades

El orden imaginado, base de las sociedades

Mentiras electorales y cerebro

Mentiras electorales y cerebro

El manejo emocional de los votantes

El manejo emocional de los votantes