Quedan menos de treinta días para las elecciones generales de medio término. Las decisiones y medidas de fondo están postergadas para luego del 14 de noviembre.

El mercado intenta anticiparse a que ocurrirá con las variables macroeconómicas, cuyas respuestas solo están en la Política, y en qué rumbo tomará el gobierno en los próximos dos años. 

Desde los resultados de las PASO, sólo observamos medidas económicas coyunturales y electorales de corto plazo que de ninguna forma apuntan a encontrar orden macroeconómico y salida del estancamiento y de baja de la inflación, sino todo lo contrario.

Hemos tenido medidas económicas de corto plazo entre las que están: congelamientos de precios y servicios públicos, mayores restricciones cambiarias, restricciones a las importaciones y exportaciones, aumentos en asistencias sociales coyunturales y al consumo de corto plazo, que tendrán un mayor impacto en la inflación en los próximos meses, con menor crecimiento económico por falta de insumos para producir, menos productos en góndolas y menos ingresos por exportaciones con mayor inestabilidad cambiaria.

Teniendo en cuenta este contexto macroeconómico, sumado a la incertidumbre política que se avecina, en el mercado no hay duda, de que no hay espacio para seguir postergando definiciones, ya que en marzo 2022 tendremos vencimientos de pago con el FMI de imposible cumplimiento, de no arribar a un acuerdo de renegociación sobre la deuda contraída en el gobierno anterior.

El FMI intenta imponer condiciones difíciles de instrumentar en un periodo pre-electoral razón por la cual se tomarán, entre noviembre y marzo. Las medidas que habitualmente el FMI solicita, tienen que ver con la reducción del déficit fiscal, reducción de la brecha cambiaria, de incentivos a exportaciones para acumular reservas para el futuro repago de la deuda entre otras….  Medidas de este tipo solo pueden ser llevadas a cabo con consenso político o por temor a mayor inestabilidad en las variables macroeconómicas.

Frente a este escenario de incertidumbre nos enfrentamos a unas elecciones que podrían tener resultados variados, pero que obligan urgentemente a acelerar los acuerdos políticos de las diferentes fuerzas para enfrentar este escenario que será muy complicado desde lo económico, social y macroeconómico.

Los agentes económicos intentan anticiparse a este escenario intentando proteger sus activos e inversiones, a través de dolarización, compras de bienes durables, activos indexados por inflación o activos en pesos Dólar linked si observan un futuro con menor brecha cambiaria.

Tanto el oficialismo como la oposición tienen la obligación frente a su electorado de arribar a soluciones y acuerdos que lleven tranquilidad y optimismo frente a la incertidumbre que acontece y que nos enfrentaremos en los próximos meses.

*Economista y Director UG Valores