El principal evento que marcó los movimientos del mercado dentro de la semana pasada fue la reunión de las autoridades oficiales con el FMI, la cual derivó en un comunicado oficial por parte del organismo. Dentro del anuncio, la entidad calificó las reuniones como productivas, aunque se dedicó mayormente a repasar los hechos desde la última revisión, justificando por qué la deuda argentina habría pasado a no ser sustentable. Lo más destacado del comunicado fue la conclusión, donde las autoridades del FMI mencionaron que el superávit primario necesario para que la deuda sea sustentable no es económica ni políticamente factible de lograr, por lo cual se requiere de una operación de deuda definitiva, que genere una contribución apreciable de los acreedores privados. En pocas palabras, la forma de solucionar el problema de deuda es reduciendo la misma mediante una reestructuración con los acreedores privados.

 

El anuncio fue tomado negativamente, llevando a fuertes caídas en los bonos en dólares, no sólo por el tono del comunicado sino por la incertidumbre respecto al programa fiscal y de crecimiento del Gobierno y la falta de detalles respecto a la potencial oferta de canje de deuda. Sin embargo, la percepción de que Argentina no tiene incentivos políticos para entrar en default parece ofrecer una protección a la baja, impidiendo por el momento a los precios de los bonos caer por debajo de los USD40.

 

Hacia adelante, y de acuerdo al cronograma oficial, esta semana se conocerían mayores detalles sobre la selección del asesor financiero, de un posible nuevo programa con el FMI, el cual debería incluir un programa económico de mediano plazo, y también novedades sobre las reuniones que el ministro de Economía sostuvo con los tenedores de deuda en estos días.

 

Este escenario de incertidumbre general, sumado al bajo nivel de renovación que mostró la licitación de Lecaps de la semana pasada, nos hace mantener cautelosos frente a la toma de posiciones en moneda local, ámbito en el cual aún la estrategia de refinanciación no es clara. En lo referido a la deuda en dólares, mantenemos nuestra recomendación de posicionarse en la parte larga de la curva en bonos con cupón y precio bajo, en particular el Global48. Para aquellos inversores que busquen posiciones dentro del tramo corto de la curva, la diferencia entre los bonos bajo ley local y extranjera se mantiene en niveles atractivos, actualmente por encima de USD10, reflejando ya un tratamiento diferencial para la deuda extranjera.

 

*Análisis de Research en Balanz