ENFOQUE

El Presupuesto "libertario"

El 15 de septiembre, en horario nocturno (todo inhabitual para el Congreso), el Presidente presentó su proyecto de ley de "Presupuesto General de la Administración Nacional para el Ejercicio Fiscal 2025". Teniendo presente que abarca los gastos en que incurrirá el sector público nacional y los posibles recursos tributarios que los harán factibles, el Poder Ejecutivo recordó que recibió una "supercrisis", que se caracteriza porque en el mismo tiempo y lugar hace coincidir una situación de desequilibrio fiscal como la que produjo la salida anticipada de Raúl Alfonsín y un descalce en el sector externo que redundó en un desenlace similar para la gestión encabezada por Fernando de la Rúa.

Ahora bien, al momento de comentar la Ley de Leyes, lejos de dilucidar cómo hará para resolver el incordio se dedicó a explicar que de lo recaudado primero honrará los intereses de la deuda y que con el saldo resultante se dedicará a gastarlo, de acuerdo con sus prioridades, hasta lo que alcance. A su vez, el Presidente afirmó que:

  •  si la recaudación no alcanza para financiar los gastos pensados, la opción correcta es no realizarlos
  • a contrario sensu, se disminuirá la carga impositiva.

En este marco, es dable resaltar que el propio orador, quizás dejándose llevar por sus profundas convicciones "anarcocapitalistas", descree de sus propias proyecciones macroeconómicas. Sin embargo, lo ut supra señalado no es el principal problema, ya que la actual administración de La Libertad Avanza (LLA) agravó la "herencia" recibida.

Esto es así, ya que la deuda de la Tesorería se incrementa exponencialmente, el desequilibrio externo se mantiene inalterable, la distribución regresiva del ingreso ha pauperizado a los sectores populares y, finalmente, la depresión económica destruyó "valor" entre las compañías del entramado productivo como no se había observado en los últimos cien años.

Como ejemplo de lo mencionado se puede analizar lo sucedido en agosto con el...

Déficit Fiscal Total 

En el cuadro se pueden observar los distintos componentes y su ponderación con respecto a la doceava parte del PBI anual.

 

El Presupuesto "libertario"

Del análisis se desprende, que el DFP  presenta signo negativo (al computar como dato válido lo informado por el gobierno, a pesar de la incorrección de su cálculo). Si se le restan parte de los intereses pagados por el Tesoro, el signo se revierte y el déficit del sector público asciende a $1,9 billón. Finalmente, al incorporar el "rojo" de los distritos subnacionales se alcanza el 6,4% del PBI del período en cuestión y, por último, si se le adicionan los intereses netos pagados por el BCRA, la cuantía alcanza un DFT cecano al 7,2%.

Magnitud ruinosa, a pesar de todas las innovaciones realizadas: cambio del criterio devengado por caja, compromisos exigibles impagos y la reducción del déficit cuasifiscal del BCRA mediante el traspaso de sus pasivos remunerados al Tesoro. Naturalmente...

Si se siembran vientos, se cosechan tempestades

El Presidente se ha dedicado, en la última década, a explicarle a la sociedad argentina que hay que desintegrar el Estado. Ha mencionado, incluso, que "su misión" es ser el "topo" que alcanzará el cometido. Por lo tanto, es lógicamente imposible que él desee financiar lo que va a destruir. Y su presentación en el Congreso manifestó con crudeza esta contradicción irresoluble. No se ocupó de explicitar las previsiones sobre el resultado fiscal y su financiación ni la distribución agregada del gasto entre las múltiples partidas que componen las obligaciones estatales.

Asimismo, el desconocimiento "del orden de magnitud" de las cifras brindadas lo ubica en un lugar de desconocimiento absoluto de lo que debe administrar.

La desazón entre los hombres de negocios y de la dirigencia sindical, que deben tomar decisiones para proyectar sus actividades en el tiempo, es total y se pudo visualizar en las declaraciones ex post realizadas. A su vez, en lo que respecta al público en general, el rating de la cadena nacional en los medios fue prueba más que elocuente.

Los sectores vinculados con la defensa nacional, la educación, y la seguridad social, entre otros, también elevaron su voz para que su descontento se escuche.

La embrionaria desobediencia civil, que se expresa en el nuevo deporte nacional de "saltar los molinetes" en las estaciones ferroviarias, es una demostración palmaria de aquello que empieza a acontecer. En ese marco, es hora de que el conjunto de la dirigencia política, social, empresarial, sindical y religiosa se mancomune para tomar el toro por las astas (4)

Otro país es posible, pero para ello se deben sentar las bases que generen la construcción de un Modelo de Desarrollo Económico Permanente y Sustentable (Modepys) con orientación a la producción.

¡Dios guie a nuestros decisores!

Lic. Guillermo Moreno

Lic. Pablo Challú

Lic. Walter Romero

Agradecemos la colaboración de Roberto Nuesch