La conferencia de prensa del ministro Martín Guzmán no sumó ningún dato a lo ya conocido. A esta altura se esperaba algún tipo de avance en la negociación con los acreedores. Todo parece moverse muy lento y el propio gobierno se puso como fecha límite el 31 de marzo, en base a los pagos de deuda que se deben realizar. Hoy el mercado mostró su desagrado.

El proyecto de ley (de Restauración de la Sostenibilidad de la Deuda Pública Externa que envió el Poder Ejecutivo ayer por la tarde a la Cámara de Diputados) va por el mismo camino. Parece poco para el tiempo transcurrido. No hay definición alguna sobre cómo podría ser la oferta a presentar a los bonistas. Para algo tan general no se entiende el hecho de haber demorado 40 días.