Desde minutos antes del cierre del mercado del lunes, vimos una increíble performance de las acciones argentinas que se prolongó durante el martes y miércoles. El martes particularmente llegamos a ver subas de los ADRs (acciones argentinas cotizando en Estados Unidos) superiores al 15% y un índice Merval que subió más de 10%. El miércoles la racha continuó en los ADRs que tuvieron en algunos casos subas superiores al 10%. En la suma de martes y miércoles, acciones como la de BBVA Banco Frances (BBAR) subieron 25% en Dólares.

Hay tres condimentos que pueden explicar este resurgir.

En primer lugar, un rebote que aún no se había producido. Luego de la caída generalizada de las acciones de todo el mundo, muchas de ellas lograron recuperar parte de las caídas pero las acciones argentinas aún no habían reaccionado. Así es como las acciones que conforman el Índice S&P 500, principales compañías que cotizan en Estados Unidos y que tienen alcance global con sus negocios, habían caído 34% desde el máximo al mínimo del año pero luego recortaron más de la mitad de la pérdida y se encuentran actualmente 15% por debajo del máximo. También la performance de países emergentes fue similar. Medida a través del ETF EEM en el que las principales acciones de todos los países emergentes tienen representación, vemos una caída de máximo a mínimo de este año de 31% para luego recuperar camino y llegar a estar 19% negativo. Obsérvese que la recuperación del índice S&P 500 fue mayor que la de países emergentes y esto tiene sentido: la espalda para tomar medidas y las medidas tomadas para paliar los efectos sobre la economía de la pandemia de COVID-19 es mucho mayor en Estados Unidos que entre los países emergentes.

Mientras tanto, en Argentina, el Índice Merval medido en Dólares no había tenido recuperación desde el piso alcanzado a mediados de marzo. Si al valor del Índice Merval lo dividimos por el valor del Dólar CCL, tenemos la medida del Merval en Dólares y esa medida nunca se había recuperado desde el mínimo. En los últimos días esa reacción comenzó.

En segundo lugar, esta semana el Estado Argentino pagó un bono, el TC20. Quienes tenían ese bono recibieron en los meses anteriores un par de ofertas de canje que muchos aceptaron, pero cerca del 10% no las aceptó y esta semana esos bonistas cobraron más de $40.000 millones. Ese pago de deuda fue una buena noticia para el mercado y el efecto positivo que generó en los precios vino no solo por el hecho de encontrar un Estado que honra sus deudas, sino también porque todo ese dinero liberado generó una liquidez que buscó reinversión y presionó al alza los precios.

En tercer lugar, rumores sobre el avance de la negociación de la deuda se sumaron a los dos efectos anteriores. Son rumores y tenemos que entender que estos días vamos a escucharlos todo el tiempo, tanto positivos como negativos para la resolución de la negociación. En este caso, los rumores dijeron que los principales bonistas, grandes Fondos globales, habrían acercado una contra oferta que, si bien mejora los pagos que recibirían tras la restructuración, podrían ser afrontados por nuestro país. O sea, un área en la que ambas partes podrían encontrar un acuerdo.

Estos tres factores generaron las alzas de los últimos días. Sin embargo, un lector atento habrá notado que falta el punto principal: las señales de una recuperación de la economía argentina que permita mejoras en las condiciones de negocios, más inversiones, menor presión fiscal y mayores ganancias para todos. Los dos factores principales sobre los que tendremos que estar atentos será la recuperación mundial de la pandemia (que hoy está jugando negativamente en el mercado) y la resolución de la negociación deuda. Resultados positivos sobre estos dos grandes problemas podrían ser el primer paso de la tan necesaria recuperación.

*Gerente de Research de invertirOnline