El presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, desafió ayer en Twitter: “El que quiere ver que vea” y publicó dos cuadros en los que intentó demostrar el progresismo del Gobierno de Cambiemos redistribuyendo la carga impositiva sobre el trabajo desde los que menos perciban hacia los que más ganan. Siempre es difícil saber si lo hacen por convicción o porque descaradamente promueven confusión. En el primer gráfico, el presidente del BCRA muestra la “estructura tributaria heredada, donde las familias que ganaban más pagaban menos que el resto” y en el segundo expone “la estructura tributaria propuesta. Si el Congreso acompaña pagarán más los que más ganan. El que quiere ver que vea”.

En el primer cuadro, el de la herencia, muestra los aportes patronales que realizan los empresarios y que no forman parte del salario neto, los aportes personales a la seguridad social y el efecto del IVA en el consumo. También incluye el “impuesto inflacionario” que durante dos años no solo no logró controlar sino que en 2016 duplicó el heredado y en este casi lo emparda. La herencia de Sturzenegger es su inflación de 2016 y 2017.

En el segundo cuatro, la famosa “estructura tributaria propuesta” muestra la eliminación de las cargas patronales (que no integran el salario neto) y una drástica reducción de la inflación (que todavía no logró y según el REM le costará todavía varios meses llevarlas a los niveles heredados). 

No hay un solo peso más de ingreso para los salarios de los que menos tienen. Y con una falsedad más: Sturzenegger no incluye en el análisis el impacto que tendrá sobre las familias la suba de impuestos internos a consumos típicos..

“El que quiere ver que vea”. El ilusionismo en estado puro.