La reunión de nueve gobernadores peronistas en la última semana devolvió al líder del Frente Renovador, Sergio Massa, el lugar de protagonista que estaba buscando desde que se lanzó el acuerdo de los cuatro, junto con los mandatarios Juan Manuel Urtubey (Salta) y Juan Schiaretti (Córdoba) y el senador Miguel Pichetto. El escenario partidario se está moviendo a un ritmo acelerado luego del "wait and see" que dominó al peronismo. La pérdida de terreno en la opinión pública del presidente Mauricio Macri que miden casi todos los consultores que revelan sus datos y el reposicionamiento de Cristina Fernández en las encuestas -especialmente en el conurbano bonaerense- aceleraron la preparación del terreno electoral.

Dirección asistida

Massa viene trabajando en su perfil presidencial fundamentalmente con dos patas de su equipo. El consultor Antoni Gutiérrez Rubi y el tándem de diputados Graciela Camaño y Diego Bossio.

Gutiérrez Rubi es un consultor catalán, que dirige Ideograma y especializado en tecnopolítica. Es también el ideológo de la utilización de la palabra "alternativa" para el reposicionamiento del dicurso del trigrense que abandonó por ineficaz la "ancha avenida del medio". Alternativa marca, según dicen en su equipo asesor, una especie de salida de la disputa "mainstream" entre Mauricio Macri y Cristina Fernández para tomar un camino opcional. "La idea que se busca transmitir es que el camino Macri o Cristina se termina, y que hay otra salida, pero siempre opositora", señalan. Gutiérrez Rubi trabajó en la última campaña de Cristina, y también genera suspicacia respecto de la posible confluencia de sectores.

Con Camaño -su gran respaldo- y Bossio, en tanto, se discuten los temas que se van a plantear cada semana para instalarlos como debate en la agenda pública. Esos primero ensayos se complementan con una gira de siete encuentros, cada uno con temas diferentes y en distintas provincias, para discutir con los dirigentes locales la que denominó Agenda Argentina. El primero de esos siete destinos fue Paraná, donde se reunió con el gobernador Gustavo Bordet, encaminado para ir por su reelección.

Si se mueve...

La gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, admitió en una entrevista que publicó el domingo el diario La Nación que existe la opción de que adelante los comicios provinciales, como había anticipado hace dos semanas BAE Negocios. No es un capricho de Vidal, sino un intento de no quedar impactada por la caída de la imagen del presidente Macri. Una encuesta que se terminó de procesar el fin de semana muestra que en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), esto es Ciudad de Buenos Aires y Conurbano, el 58% de los consultados planetea que no votaría a Macri, pero sólo el 36% es rotundo respecto de Cristina.

La encuesta, realizada por el Grupo de Opinión Pública (GOP) que dirige Raúl Timerman tiene un dato aún más curioso: la imagen negativa del Presidente está casi pegada a la de Cristina: 64,5 contra 66,2%. No es ese dato el que más preocupó a Vidal sino la dipaositiva siguiente: en el conurbano bonaerense Cristina tiene un 47% de imagen positiva; Macri un 20,9% y la gobernadora un 30,4%. Como nunca el impacto de las dificultades nacionales está ablandando el territorio firme que creía pisar.