El Ministerio de Trabajo dio a conocer los datos sobre empleo registrado correspondientes a noviembre de 2019, último mes de la gestión del gobierno de Mauricio Macri. Para no desentonar con el patrón registrado a lo largo de los últimos cuatro años, la cantidad de trabajadores en el sector privado y el salario real continuaron profundizando un deterioro que está lejos de haber llegado a su fin.

En comparación con un año atrás el SIPA registró un descenso de 155.699 trabajadores, lo que representa una caída del 2,5% interanual, la segunda peor variación desde que se informa este dato (enero de 2010), tan solo por detrás del dato de octubre de 2019. En términos absolutos, se trata de la cantidad más baja de trabajadores para el mes de noviembre desde el año 2010.

A lo largo del 2019 la caída en el empleo registrado fue generalizada y afectó a casi todos los sectores. El mayor impacto se verificó en construcción (-8,3%), pesca (-7,5%) y en la industria manufacturera (-4,4%). En este último caso la magnitud del retroceso resulta aún más llamativa debido a que se trata de un sector que está en caída libre desde el año 2015. A nivel provincial este comportamiento también se extiende a casi todo el país, con un fuerte impacto en Tierra del Fuego (-9,3%), La Rioja (-6,5%) y San Juan (-5,1%).

En noviembre de 2019 también volvió a caer el salario real que se encuentra en los valores mínimos desde 2009. La caída interanual fue del 3% para los trabajadores del sector privado y del 4,5% para los del sector público (INDEC). En ambos casos el retroceso podría haber sido más importante de no haber sido por la resistencia sindical que en algunos sectores de la actividad privada logró imponer incrementos superiores al 50% anual y que en algunas provincias logró impulsar cláusulas gatillo para proteger los ingresos de los trabajadores del sector público.

Los riesgos de cara al 2020 son variados. En materia de empleo la declaración de la emergencia ocupacional y la duplicación de la indemnización por despido son medidas que podrían tener efectos defensivos; a nivel de ingresos, en el corto plazo los aumentos de suma fija, la revisión de las paritarias 2019 y ciertas medidas de control de precios, podrían morigerar la caída del salario real. Sin embargo, difícilmente reviertan, por si solas, los límites que viene mostrando el mercado de trabajo a lo largo de la última década. Problemas estructurales demandan soluciones de fondo.

*Coordinador del Observatorio de Derecho Social de la CTA Autónoma