En cuanto al sistema ferroviario nacional desde 2001 se planteó el tema como una cuestión a resolver y hubo algunas acciones en tal sentido. En la Patagonia el proyecto del Movimiento Popular Neuquino (MPN), en especial con Jorge Sobisch (un opositor al modelo K), apuntó al tren trasandino, un corredor bioceánico que tuvo construcciones hasta Zapala en Neuquén.

Podríamos sumar el regreso del tren de Buenos Aires a Mar del Plata o el Tren Patagónico entre Viedma y San Carlos de Bariloche. Lo claro es que dolorosamente la "Tragedia de Once" es el corolario para todo el sistema ferroviario del país.

Sin perjuicio de esta breve reseña nos parece gravitante y actual la cuestión logística, que tiene relación con los 70' y de la impronta que trató de desarrollar el ministro de Economía de Juan Perón, José B. Gelbard, un referente de la industria nacional.

El tema reaparece en 2015 por Miguel Bein, uno de los asesores de Daniel Scioli y en el discurso de Mauricio Macri y su "Plan Belgrano" para desarrollar zonas donde no había llegado la potencia arrolladora del agro pampeano o el "Plan Patagonia", se enumeraban allí algunas buenas intenciones y no mucho más.

Para el macrismo su "ballena blanca" fue el soterramiento del Sarmiento, que tuvo sucesivas reinauguraciones poco felices. En comparación algo similar ocurrió con el kirchnerismo y el "Tren de Alta Velocidad" una de las figuras que utilizó la oposición hacia lo que después apuntó como cleptocracia.

La temática sigue abierta y sin avances, nuestra economía enfrenta problemas de la macro y la restricción externa. Vive mirando los mercados a futuro sobre todo de los cereales. No se logró entrar de lleno en la cuestión logística y bajar esos costos altísimos. El tipo de cambio suele ser la salida para mejorar la competitividad.

Y siempre encontramos problemas a futuro. En este sentido tener buenos tendidos de lineas ferroviarias y servicios resulta fundamental.

(#) Profesor de la Universidad Nacional de Río Negro