El filósofo estadounidense Zygmunt Bauman acuño el término "Entorno VICA": Volátil, Incierto, Complejo y Ambiguo para describir el mundo en el que vivimos.

¿Qué tiene que ver esto con las finanzas personales y la educación financiera? Vivir en un contexto donde reina la inmediatez y los cambios son vertiginosos genera que cada vez sea más complejo ahorrar. Adicionalmente, a pesar de que un 91% de los argentinos adultos tienen una cuenta bancaria (según informe del BCRA), hay una gran falta de educación financiera en la sociedad actual. A raíz de esto, el objetivo debe estar focalizado en  educar a las personas sobre cómo usar las herramientas disponibles y tener una relación más saludable con sus finanzas.

Existen muchos productos financieros que cumplen diferentes funciones: cajas de ahorro, cuenta corriente, tarjeta de débito/crédito, plazos fijos o Fondos Común de Inversión. Estas herramientas nos permiten planificar nuestra vida financiera y nos dan la posibilidad de generar un entorno económico personal y/o familiar más ordenado. Y acá es cuando surgen las preguntas, ¿conocemos los productos disponibles?, ¿sabemos cómo utilizarlos?.

El rol de las fintech

 

Según datos del INDEC, en la Argentina, 88 de cada 100 personas tienen teléfono celular y 85 de cada 100 utilizan internet. Las fintech, aprovechando las ventajas que ofrece la tecnología, ingresaron en el mercado diversificando la oferta de servicios financieros y simplificando la vida de los usuarios desde un plano digital. Esto quiere decir que la mayoría de las personas bancarizadas tienen acceso a las herramientas digitales, pero para poder hacer un buen uso de estos servicios es necesario conocerlos y entender su funcionamiento.

A partir de esta situación, diferentes actores como el Ministerio de Economía de la Nación con el Plan Nacional de Educación Financiera, el Banco Central, con el programa #SaberEsCentral y otras entidades como cámaras y universidades, generaron espacios de educación con el fin de promover el desarrollo de capacidades financieras de todas las personas. Pero no es solo responsabilidad de ellos, las empresas de la industria fintech tienen el rol de comunicar sobre estas herramientas y hacer visible las oportunidades de una manera simple.

Comenzar por los jóvenes es una buena opción ya que ellos son quienes tienen mayor contacto con la tecnología y poseen la capacidad de trasladar sus conocimientos a sus familiares. Es por esto que es necesario modernizar los programas educativos, adaptándolos al siglo XXI e incorporando materias relacionadas a las finanzas personales de los estudiantes de escuelas secundarias.

En línea con esto, comparto algunos tips que resultan útiles tenerlos en claro al momento de introducirnos en el mundo de las finanzas personales:

- No importa la cantidad de ingresos con que arranques, sino las decisiones que tomes sobre ese capital. Podés disponer de un gran capital, pero la mala administración puede llevarte a perderlo todo.

- A partir de esto, es importante resaltar que no podemos administrar lo que no vemos. Uno de los consejos básicos es comenzar a registrar todos nuestros ingresos y egresos. 

- Hay que tener paciencia. Es necesario planificar y tener en claro que es un proceso a largo plazo. 

- Es importante identificar los gastos fijos y variables para luego ver cuáles se pueden eliminar o evitar.

- Una de las herramientas que se puede aplicar es la regla de 50/20/30 en donde por mes, el 50% es para tus gastos indispensables como alquiler, expensas o cuotas del colegio, el 20% es para ahorros y el 30% es para tus gastos personales.

- A lo largo de la vida, nos enseñan miles de maneras de gastar nuestro dinero, pero solo pocas formas de generar ingresos, y a veces una sola, como por ejemplo un único sueldo fijo. Bajo el objetivo de no depender de una única fuente de dinero, es recomendable diversificar nuestros ingresos. 

- Para poder diversificar ingresos, hay que primero poder ahorrar. Cuando se alcanza un ahorro estable, es hora de invertir para generar ganancias. Existen muchas formas de hacerlo: estudiar opciones en dólares, armar un plazo fijo (ojo con la inflación, ya que por lo general en Argentina los plazo fijo pierden contra la misma), suscribir un fondo común de inversión, comprar acciones en la Bolsa y opciones más disruptivas como las criptomonedas.

Actualmente, estamos viviendo la transición de la economía analógica a la economía digital. Observamos la construcción de un nuevo paradigma financiero, que se adapta mejor a la realidad que transitamos. Como consecuencia surgen nuevas formas de acceso a los servicios financieros y al dinero mediante propuestas innovadoras como: la “gamificación” que se ofrece de mano de las fintech o la incipiente aparición de las criptomonedas.

Estos son algunos de los primeros pasos de esta nueva forma de manejar las finanzas personales, pero hay una certeza y es que las personas están interesadas en ellos, lo que permite involucrarlas en el mundo digital y generar un nuevo vínculo.

Estamos en un contexto inestable donde las formas de acceder y administrar el dinero cambian constantemente. Tenemos la gran oportunidad que nos brinda la tecnología de vivir una experiencia financiera cada vez más amigable y a medida. Hay que ser capaces de aprovecharla.

* VP of Wealth & Community de ank