Un día una persona se levanta, se hace el desayuno y repasa los pendientes para su día. En eso recibe un llamado del área de cobranzas de un banco que le reclama el pago de una de las muchísimas cuotas que debe a causa de un crédito que jamás contrajo. Intenta, sin éxito, que le expliquen qué está pasando. Recibe poca información. Las opciones son dos: es un error o es una estafa. Se predispone a averiguar mejor qué está pasando sin saber lo que tenía por delante: un derrotero digno de película de Hollywood.

La situación recién relatada no es una gran novedad. Con frecuencia nos cruzamos con víctimas de diversos casos de “cuento del tío”: personas que se hacen pasar por empleados de compañías de servicios públicos, campañas solidarias que no existen, telares de la abundancia, etc. Pero la pandemia y la virtualidad trajeron consigo un alud de casos de estafas a través de las plataformas digitales de los bancos y se plasmó en las redes sociales.

Una de las puntas del ovillo fue un tweet de una usuaria que denunciaba que a su papá- un jubilado de la mínima- le habían sacado dos créditos a través de homebanking y se habían realizado operaciones millonarias, todo en un mismo día. Atrás de ella, cientos de personas relataban su experiencia. “Me hicieron la misma movida de otorgarme un crédito así sin más, sin preguntar nada ni validar identidad”, señalaba uno. “Me pasó los mismo. $500.000 otorgaron online y se los transfirieron en el mismo día. Denuncia, reclamo y nada. Carta documento y nada”, explicaban desde otra cuenta. “Conozco a alguien que le pasó muy similar. Le sacaron uno de esos créditos rápidos por 500 lucas y transfirieron todo a cuatro cuentas. Terminó pagando”. Y así un sinfín de casos que luego pasaron también a los medios masivos de comunicación, donde las personas damnificadas relataban su experiencia.

Estafas bancarias

Esta situación que se empezó a visibilizar en los últimos días es, en realidad, un fenómeno que viene creciendo desde hace un tiempo. Según la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (Ufeci), en 2020 las denuncias por estafas bancarias crecieron 3000%, impulsadas fundamentalmente por el aumento de la operatoria virtual. Las experiencias relatadas se refieren a distintos bancos y distintas metodologías, pero todos los testimonios tienen un denominador común: la hostilidad con la que las entidades financieras manejaron la situación. En todos los casos los bancos alegaron que no tenían responsabilidad alguna y el problema se reducía a los usuarios que no están preparados para la virtualidad. Y consecuentes con esa concepción, hostigaron a sus clientes para que paguen créditos que jamás habían pedido.

Sin embargo, la justicia no parece opinar lo mismo. En septiembre de 2020, la sala XVIII del Juzgado Civil y Comercial de La Plata ordenó cautelarmente a un banco que cese los descuentos realizados a una mujer que tenía una deuda por un crédito que habría sido tomada por un tercero que la estafó telefónicamente. De similar manera procedió la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de La Plata y la sala Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Mar del Plata.

El asunto entonces es: si se trata de un fenómeno extendido y la virtualidad llegó para quedarse, ¿cuál va a ser el curso de acción de los bancos? ¿Van a continuar desentendiéndose de la problemática? ¿Cuáles son los compromisos que asumirán en esta nueva etapa con sus clientes?

Evidentemente las transformaciones en curso van a requerir un nuevo enfoque por parte de las entidades financieras y duplicar los esfuerzos por cuidar la seguridad y devolver credibilidad a sus instituciones. Por el momento estas son preguntas sin respuestas claras, al igual que el destino de las personas estafadas en la virtualidad.

Qué hacer frente a una estafa virtual 

  • Iniciar un reclamo formal en el banco (e insistir para que informen el número de gestión y el detalle de los movimientos de la cuenta vulnerada).
  • Hacer la denuncia en la comisaría y presentar una copia en la sucursal
  • Iniciar reclamo en Defensa del Consumidor   o
  • Consumo Protegido o
  • En la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia 

Cómo reclamar ante el Banco Central 

Se puede hacer un reclamo relacionado con servicios y/o productos financieros, redireccionando el reclamo ante la Dirección de Defensa del Consumidor para lo cual se debe: 

  • Ser usuario final de servicios financieros 
  • Tener número de reclamo asignado por la entidad financiera o emisora de tarjeta de crédito involucrada.
  • Exhibir anverso y reverso de tu DNI.
  • Expplicar el reclamo hecho a la entidad.
  • Tener la respuesta brindada por la entidad a tu reclamo.
  • Debe haber transcurrido 10 días hábiles desde la presentación del reclamo

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