El hecho de que para un inversor del exterior un dólar al 31 de diciembre de pueda ser equivalente a 89,25 pesos o 141 pesos puede generarles dificultades y la necesidad de brindar aclaraciones en sus países de residencia. Varias instituciones financieras argentinas recibieron antes del vencimiento del plazo para el reporte de FATCA (31/3/2021) contacto por parte de clientes norteamericanos que mantenían abiertas cuentas financieras en este país requiriendo aclaraciones sobre el tipo de cambio y la información que sería transmitida al Servicio de Rentas Norteamericano (IRS).

Recientemente, las 1469 instituciones financieras argentinas inscriptas en FATCA han concluido con su obligación de reporte al Servicio de Rentas de los Estados Unidos (IRS), brindando información de las cuentas financieras que al 2020 eran de titularidad de sujetos norteamericanos.

Si bien la Argentina aún no ha firmado un Acuerdo Intergubernamental de FATCA para intercambiar automáticamente información financiera con Estados Unidos, los datos de cuentas financieras abiertas en Argentina por sujetos norteamericanos fluyen hacia este último país. Es decir, mientras que la AFIP Argentina no recibe ninguna información de ese país, las instituciones financieras argentinas (como dijimos, son 1469 las registradas al día de hoy) deben brindar todos los años información de cuentas financieras que sujetos norteamericanos mantienen en la Argentina.

Como dos caras de una misma moneda, por un lado las instituciones financieras obligadas al reporte buscan cumplir con la normativa legal y por su parte los inversores no desean mantener inconsistencias entre la información que es reportada por estas instituciones y aquella por ellos declarada en sus propios países de residencia.

Sin embargo, muchas veces pueden presentarse situaciones desafiantes para estos inversores y para las mismas instituciones financieras que deben verse obligadas a cumplir con determinadas disposiciones que en principio pueden parecer poco razonables considerando el mercado argentino.

Los sujetos del exterior que mantienen valores y/o liquidan los mismos en el mercado argentino, han advertido que probablemente deban brindar alguna explicación a su propia autoridad fiscal para aclarar respecto de ciertas"ganancias" argentinas que en realidad no serían tales, sino solo producto de las cotizaciones de valores y tipos de cambios que rigen en la Argentina.

Supongamos el caso de un sujeto norteamericano que compra en el exterior un valor con cotización equivalente a 1 dólar, pagando precisamente ese importe en moneda extranjera, y posteriormente liquida ese mismo valor, pero contra pesos argentinos recibiendo $141 en este país.

La institución financiera argentina en donde mantiene abierta la cuenta, debió cumplimentar con su obligación de FATCA y reportar a finales de marzo del 2021 el valor de la cuenta financiera de ese residente norteamericano al 31/12 y tratándose de cuentas de custodia/inversión las ventas brutas del año.

El régimen de FATCA requiere que el balance o el valor de la cuenta sea reportado en dólares o en moneda local si así se encuentra denominada la cuenta financiera.

Como en el caso del ejemplo el inversor recibió $141 (pesos argentinos), ese sería el importe (y en esa moneda) que entendemos debió haber sido reportado al IRS por la institución financiera el pasado 31/03/21.

Dólar, cotizaciones y brecha

Ahora bien, el problema para el inversor norteamericano del ejemplo es que el Tesoro de los Estados Unidos considera el tipo de cambio oficial de la Argentina, el cual al 31/12/2020 era de $ 89,25.

Consiguientemente, considerándose ese tipo de cambio, el inversor norteamericano habría "ganado" la suma $ 51.75 (o en moneda norteamericana serían 57 centavos de dólar).

Por supuesto, frente a esa situación varios inversores contactaron a las instituciones financieras durante el primer trimestre del año requiriendo aclaraciones y "explicando" que en esos casos no hubo una ganancia de 57 centavos de dólar; o "aclarando" que se trataría del "mismo dólar que invirtió".

Claro que las instituciones financieras comprenden perfectamente lo planteado por el inversor y varias de ellas han buscado alternativas que brinden una solución al lógico planteo.

En principio, y si bien depende varias cuestiones incluido el tipo de cuenta del que se trate, entendemos que lo correcto es ceñirse a los términos de las regulaciones informando en pesos argentinos el importe efectivamente recibido por el inversor; de lo contrario, la institución financiera argentina podría encontrarse incumpliendo el acuerdo de FATCA y verse sometida a sanciones por parte de la administración norteamericana.

Palabras finales

En un escenario en donde las operaciones con valores son cada vez más frecuentes y la transparencia e intercambio de información son pilares fundamentales de la tributación internacional, se demuestra una vez más la importancia de un cuidadoso procesamiento de la información por parte del país receptor y las dificultades que se presentan en el día a día en el cumplimiento de estas obligaciones por parte de las instituciones financieras argentinas.

En junio veremos (probablemente) el mismo inconveniente cuando las instituciones financieras argentinas deban reportar CRS (intercambio automático de información de cuentas financieras de la OCDE) y éste cuestionamiento respecto de diferencias de cambios se replique por cada inversor del exterior que deba ser reportado (sean ellos residentes en España, Uruguay, o cualquiera de los 73 países con los cuales Argentina ya mantiene activadas relaciones de intercambio automáticamente información en forma anual).

No está de más resaltar que en la práctica se ha visto que las instituciones financieras han venido prestando más atención al cumplimiento de las obligaciones de FATCA que al de CRS, pese a que el primero de ellos es una normativa extranjera mientras que la segunda se encuentra implementada localmente por la Argentina.

Ello puede deberse a que el IRS ya ha sancionado a instituciones financieras argentinas (con baja de GIIN) por incumplimientos al régimen FATCA, mientras que las autoridades de aplicación de CRS en Argentina no han venido llevando a cabo fiscalizaciones para el control del correcto cumplimiento de las obligaciones de CRS durante estos años.

Sin embargo, cabe señalar que atento a que la Revisión de Pares respecto de la correcta implementación práctica de CRS está prevista para el próximo año, por lo que es de esperar que las autoridades argentinas inicien la revisión de la correcta implementación de CRS por las instituciones financieras.

* Daniel Dominguez,  LLM en Tributación Internacional (Universidad de Florida)

Arturo Capellano, Contador Público.