En el 2020, el Covid provocó dos efectos opuestos. Por un lado, una gran crisis económica generalizada en toda la región con fuertes caídas de los índices de empleo y un aumento de la pobreza; y, por otro lado, un crecimiento exponencial en el rubro tecnológico, donde las startups y las fintech percibieron un nivel de ganancia mucho mayor en comparación a los años anteriores.

En el presente artículo compararemos la actual situación de Chile, Colombia y Argentina en materia de incentivos fiscales, intentando determinar cuál es la mejor jurisdicción para los contribuyentes de dicho rubro a la hora de llevar a cabo una operatoria o inversión acorde con la normativa interna de cada país y sus beneficios fiscales.

El caso chileno

El 30 de diciembre se aprobó en Chile la Resolución Exenta Corfo N° 1399, la cual regula el procedimiento administrativo para solicitar las exenciones frente a la Ley sobre Impuesto a la Renta (LIR). La norma explica de forma completa cómo se aplica el procedimiento frente a la autoridad de aplicación, la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo).

La ley I+D del Corfo prevé un incentivo del 35% de crédito fiscal contra la renta de primera categoría dentro de la LIR en relación con el monto invertido en la actividad de I+D y una deducción del 65% del monto restante invertido, que podrá ser computado como una deducción frente al impuesto.

El caso colombiano

Colombia cuenta con la aplicación de la llamada "economía naranja", la cual se enfoca esencialmente en el concepto de ideas culturales, emprendedores, entendiendo a la "economía naranja" como la cadena de ideas que generan bienes y productos que tienen un valor tecnológico y cultural atribuidos por la propiedad intelectual.

Dentro del régimen, regulado por el Decreto 286, se establece que las rentas provenientes del desarrollo de industrias de valor agregado tecnológico y actividades creativas gozarán de una exención impositiva del 100% por un término de siete años.

El caso argentino

En Argentina se sancionó recientemente el llamado Régimen de Economía del Conocimiento, con el Decreto 1034, el cual regula de forma parcial la aplicación de los beneficios, como son deducciones en el Impuesto a las Ganancias del 60% a las pymes, 40% a las medianas empresas y un 20% a las pequeñas empresas. Asimismo, se prevé una tasa 0 para exportaciones provenientes de actividades promovidas, si bien los beneficios son interesantes. El problema es que el decreto no aclara cuál es la autoridad de aplicación.

Habrá que esperar a que se sancione un nuevo decreto estableciendo cuál es la autoridad de aplicación.

Conclusión

Habiendo analizado los casos de Chile, Colombia y Argentina, podemos entender que los tres son distintos: tanto Colombia como Chile prevén deducciones y beneficios diferentes. En el caso chileno tenemos una deducción del 65%, mientras que en Colombia hay una exoneración o exención del total de lo invertido en I+D. El caso argentino también prevé deducciones interesantes, pero son inaplicables por la falta de precisión del actual decreto.

En este año será fundamental que los distintos Estados acompañen la evolución del rubro tecnológico sancionando leyes que incentiven el crecimiento a través de beneficios fiscales.

* Abogado por la UBA especializado en tributación y tecnología. Director de la empresa de investigacion y tecnologia Worldwide TaxNet Ltd, asesor impositivo de las firmas internacionales Tpa Globa y Moore Global.