En el último tiempo, las temáticas ligadas a la sustentabilidad y la transición hacia un mundo más ecológico comenzaron a tomar mayor protagonismo en la agenda global. La industria financiera no se ha quedado fuera de esta tendencia por lo que las inversiones responsables han ganado terreno.

Cuando hablamos de este tipo de inversiones conocidas como Green Investing o inversiones verdes nos referimos a aquellas que, de alguna u otra manera, están relacionadas al cuidado del ambiente. Los ejemplos más claros de Green Investing son las empresas dedicadas a la generación de energías renovables, la conservación de la naturaleza, el cuidado del agua o cualquier otra actividad que ayude a preservar los recursos naturales.

Sin embargo, el espectro de lo que se considera Green Investment todavía puede ser debatido. Es claro que podríamos mencionar como sustentable empresas que se dedican exclusivamente a la producción y almacenamiento de energía solar como es el caso de Solar City, empresa que Elon Musk, su dueño, sumó como parte de otra de sus empresas: Tesla, la vedette del mundo automotriz. No obstante, muchos casos son más debatibles como, por ejemplo, las empresas que no tienen como principal actividad ayudar con la conservación del medio ambiente, pero lo que hacen, lo hacen del modo más sustentable posible.

Globalmente existen muchas alternativas de inversión en este sentido. Operando en Estados Unidos hay Exchange Traded Funds (ETF) que son como fondos de inversión con cotización en la bolsa.

Recientemente BlackRock, la empresa administradora de fondos más grande del mundo, que administra más de USD7 billones (algo así como 15 veces todo lo que produce nuestro país en un año), informó que duplicará su oferta de ETFs con foco en la sustentabilidad, pasando a ofrecer 150 Fondos distintos del sector. Su objetivo es multiplicar por 10 las inversiones sustentables que realiza, partiendo de los USD90.000 millones actuales.

Algunos ejemplos de ETFs sustentables que se pueden mencionar son el First Trust Global Wind Energy ETF (FAN) que invierte específicamente en empresas del sector de la energía eólica. Similar a ese es el Invesco Solar ETF (TAN), que invierte en empresas del sector de la energía solar. También el iShares Global Clean Energy ETF (ICLN) invierte en 30 empresas que generan energía renovable, ya sea solar, eólica, hidráulica o biomasa.

En nuestro país hay un plan muy fuerte sobre Energías Renovables cuyo próximo objetivo es que el 12% de toda la matriz de producción de energía sea renovable. Para alentar las inversiones en el sector, la Comisión Nacional de Valores emitió una guía para que las empresas que quieran emitir este tipo de bonos sepan cómo hacerlo.

Precursora en nuestro país de estos Bonos Verdes es la provincia de La Rioja, que emitió un bono por USD200 millones a ocho años, cuyos fondos estaban destinados completamente a la creación de un parque eólico en esa provincia.

Respecto a la actividad privada, en Argentina no hay empresas que cotizan en bolsa que se dediquen enteramente a actividades de conservación del planeta, pero sí muchas han mostrado tener interés y preocupación en el tema.

Las dos principales empresas de energía del país, YPF y Pampa Energía han avanzado mucho en este sentido. YPF emitió una Obligación Negociable para financiar la construcción de un parque eólico en Chubut, y Pampa Energía hizo lo propio para su parque eólico en Bahía Blanca que, sumando todos los proyectos y ampliaciones, generará el 20% del total de la energía eólica de nuestro país.

Otras compañías también se sumaron a esta tendencia. Ledesma genera a través de fuentes renovables la mitad de la energía que ellos mismos utilizan, aprovechando la gran cantidad de biomasa que poseen, proveniente de las plantas de caña de azúcar.

No quedan dudas que la conciencia ecológica empieza a ganar terreno en todos los ámbitos. Cada vez son más las empresas que se preocupan por tener una actividad socialmente responsable. Una buena noticia para este planeta que lo necesita.

Gerente de Research de InvertirOnline.com