El Consejo Argentino Chino y la Cámara de Comercio Argentina para el Asia y el Pacífico lanzaron recientemente la Federación de Negocios de América Latina y el Caribe- China (FENLACC) integrada por más de 10 cámaras de la región.

Este hito en la historia de lazos económicos China-América Latina y el Caribe se debe a tres aspectos. Primero, la respuesta conjunta ante la pandemia profundizó la confianza y amistad entre ambas partes. A raíz del brote de COVID-19, el Presidente Xi Jinping y los 10 mandatarios de la región incrementaron sus intercambios y, en este marco, China brindó insumos antiepidémicos, compartió sus experiencias en diagnóstico y tratamiento, así como las vacunas a los países latinoamericanos y caribeños. Ahora México y Brasil comenzaron a producir las vacunas chinas y la Argentina iniciará pronto la fabricación local.

Segundo, las relaciones comerciales son muy resilientes. En 2020, A pesar que las exportaciones de esta región a EE. UU. y la UE cayeron fuertemente, se registró un aumento de 0.1% de las exportaciones regionales a China. Eventos como la Feria Internacional para el Comercio de Servicios de China y la Exposición Internacional de Importaciones de China jugaron un papel importante para propulsar las interacciones bilaterales durante la pandemia, lo mismo que la Exposición Digital de Comercio Internacional China-América Latina y los Foros de Ciencia, Tecnología e Innovación, de Cooperación en Infraestructura de Ministros de Agricultura.

Así, la cooperación China-América Latina y el Caribe contempla amplias perspectivas. Tanto China como los países de mayor peso en la región como Brasil, México y Argentina están transformando sus industrias, así que somos complementarios en materia de economía digital, inteligencia artificial, aeronáutica y cosmonáutica, 5G, modernización de la agricultura y desarrollo ecológico.

En la coyuntura de la pandemia fortalecimos nuestra colaboración en la infraestructura de Internet, el E-commerce transfronterizo y la sanidad, con vistas a procurar una colaboración cada vez más cualitativa. China tiene 2.700 empresas radicadas en América Latina y el Caribe, que suman 6.1% de las corporaciones chinas en ultramar. Su stock de inversiones en la región ronda los 436.050 M de dólares, lo que representa el 19,8% de sus inversiones directas ultramarinas.

Estos datos permiten prever grandes potencialidades para la cooperación entre China y la región, por lo que necesitamos más que nunca planificar la colaboración con una visión amplia y de largo plazo. Antes que nada, hay que aprovechar la chance que ofrece el nuevo paradigma de la doble circulación.

Ruta de la seda, franja e importaciones 

China precisa de una circulación exterior de bienes ampliada y optimizada para reforzar la interna, por ende, está asignando más importancia a la importación, bajando impuestos aduaneros y costos de sistema, e incubando una serie de zonas piloto para promover importaciones, todo lo cual favorece la complementariedad entre los abundantes recursos de esta región con el gigantesco mercado chino.

Es necesario amplificar además la colaboración entre China y la región en el marco de la Franja y la Ruta. En el primer trimestre del 2020, pese a la caída interanual del 6,4% del comercio exterior de China, su comercio con los países a lo largo de la Franja y la Ruta subió un 3,2% y en el primer trimestre de 2021 se expandió en 21,4%. En medio de la pandemia, Argentina inauguró el vuelo de cargas directo a China y se incorporó al Banco Asiático de Inversión en Infraestructura.

A nivel regional, el Ferrocarril Bioceánico, los pasos Argentina-Chile, la Hidrovía y otros proyectos de interconectividad sudamericana cobraron relevancia. Es preciso promover la integración económica entre esta región y Asia Pacífico. En el último decenio, Asia Pacífico se ha convertido en el socio más dinámico de América Latina y el Caribe en el ámbito económico-comercial.

La Asociación Económica Integral Regional (RCEP) que firmaron 15 países el año pasado es sumamente relevante para intensificar la recuperación económica post-pandemia de sus miembros e impulsar la prosperidad duradera de la economía de Asia Pacífico, lo cual repercutirá positivamente en el desarrollo de esta región.

China está dispuesta a potenciar los diálogos e intercambios con los organismos de integración regional y subregional como la Alianza del Pacífico y el Mercosur, a efectos de incrementar la participación regional en la economía de Asia-Pacífico y en procura de un desarrollo sano de la globalización. En el marco de la pandemia, la fundación de FENLACC es indudablemente una señal luminosa, una expresión más de la cooperación y los valores compartidos entre China y los países de esta región. Formulo los mejores votos por el futuro de FENLACC, a la expectativa de una colaboración China-Argentina más fructuosa.     

* Embajador de la República Popular China

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