La economía del conocimiento representa una extraordinaria oportunidad para potenciar el crecimiento, la generación del empleo y el aumento de las exportaciones. La Ley 27506 sancionada el 22 de mayo de 2019 y publicada el 10 de junio del mismo año creó el “Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento” como continuación del régimen de promoción de software cuya vigencia tuvo lugar muchos años a partir del 2004. Este nuevo régimen preveía su vigencia por 10 años a partir del 1 de enero de 2020, teniendo como objetivo promocionar actividades económicas que apliquen el uso del conocimiento y la digitalización de la información apoyado en los avances de la ciencia y de las tecnologías, a la obtención de bienes, prestación de servicios y/o mejoras de procesos.

En octubre de 2019 se reglamentó mediante decreto y resoluciones definiendo a la autoridad de aplicación, alcance y procedimientos para su funcionamiento, actividades promovidas y condiciones para el acogimiento a los beneficios. A posteriori, nuevas normativas respecto del alcance e implementación provocó la suspensión de la aplicación del Régimen.

El 26 de octubre de 2020 se publicó en el Boletín Oficial la Ley 27570 de “Economía del Conocimiento” sancionada el 8 de octubre de 2020, con cambios en los beneficios fiscales, estableciendo su vigencia desde el 1 de enero de 2020 para las empresas adherentes al régimen de promoción de industria del software y para las restantes empresas y actividades promovidas a partir de la publicación de la ley, hasta el 31 de diciembre de 2029, promoviendo a las actividades de la industria del Software, la producción Audiovisual en formato digital, la Biotecnología, Bioinformatica e Ingeniería Genética; Nanotecnología y Nanociencia; Industria Aeroespacial y Satelital; e Ingeniería para la Industria Nuclear.

Cambios en los Beneficios Fiscales

Estabilidad fiscal

La ley 27506 proyectaba un marco de seguridad jurídica a las inversiones implementando la estabilidad fiscal respecto a la carga tributaria nacional, entendiéndose por la misma a los impuestos nacionales, derechos y aranceles de importación y exportación.

En el nuevo texto se excluye la estabilidad fiscal respecto del alcance, debiendo entenderse que si bien sobre los beneficios del régimen se les garantiza su vigencia, tanto el gobierno nacional y/o provincial podrán incrementar alícuotas de impuestos y/o tributos actuales, como así también podrán crear nuevas imposiciones sobre las actividades o sobre los titulares.

Contribuciones Patronales

La ley 27506 admitía la deducción del 100% del Mínimo No Imponible por cada empleado. El nuevo texto sustituye ese beneficio por un Bono de Crédito Fiscal del 70% de las contribuciones patronales con destino a la seguridad social efectivamente pagadas por el personal afectado a las actividades promovidas.

Este Bono de Crédito fiscal no será transferible; se aplicara al pago del IVA y otros tributos nacionales y anticipos, se excluye su utilización para el pago del Impuesto a las Ganancias, con la excepción de que los exportadores podrán cancelar el impuesto a las ganancias con un tope hasta las exportaciones informadas al inscribirse.

El Bono tiene una fecha de caducidad de 24 meses prorrogable por 12 meses con justificación que determinara la reglamentación, no generara saldos a favor, de hecho no existirá la posibilidad de pedir su devolución y la estabilidad de los beneficios quedara establecida por el cupo fiscal que se fijara en el presupuesto.

La ley 27570 concede un beneficio adicional incrementando el bono del 70% al 80% de las contribuciones patronales con destino a la seguridad social efectivamente pagadas por nuevas contrataciones de determinado personal promovido, a diferencia de la ley original que establecía como beneficio un bono de crédito fiscal transferible por única vez.

Alícuota reducida en el Impuesto a las Ganancias

La ley 27506 establecía una alícuota reducida del 15% para los ejercicios iniciados luego de la inscripción, la nueva ley solo lo contempla para las actividades promovidas, obligando a las empresas a contabilizar separadamente las actividades promovidas de las no promovidas.

Las reducciones dependerán de la categorización del tipo de empresa, ya sea, Micro y Pequeña 60%; Mediana Empresa 40% y Grande 20%, esto determinara una alícuota efectiva del beneficio en relación a la alícuota del impuesto a las ganancias, como así también el beneficio real por la aplicación del régimen quedara determinado por la participación que tengan las actividades promovidas respecto de la actividad total de la empresa (actividades promovidas mas actividades no promovidas).

Exclusión regímenes de retención y percepción del IVA

La ley 27506 contemplaba que los beneficiarios no eran pasibles de retenciones y percepciones del IVA, en cambio la nueva ley establece que este beneficio lo obtendrán solo los que efectúen exportaciones respecto de las actividades promovidas, dejando a criterio de la Afip el otorgamiento del beneficio a otros sujetos por las características particulares de la actividad, por lo que se deduce que no todas las empresas beneficiadas por el régimen obtendrán el certificado de no retención y percepción del IVA solamente por estar inscriptas, sino que deberán tramitarlo bajo el procedimiento establecido en la RG (AFIP) 2226, cumpliendo los requisitos.

Pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias

La ley 27570 modifica el beneficio que permitía la Ley 27506, en cuanto a computar como crédito de impuesto respecto de la renta de fuente argentina, el impuesto análogo pagado o retenido en el exterior hasta el límite de la obligación tributaria por la incorporación de la renta, contemplando solamente que el impuesto análogo o retenido en el exterior se lo pueda considerar como gasto deducible en la DDJJ del impuesto a la ganancias, deducción vigente en la ley del gravamen.

Conclusiones

Las bases de la ley 27506 se fundamentaban en beneficios para crear empleo, facilidades para la formación de nuevas empresas, incentivos para las exportaciones y un marco de estabilidad para brindar sustentabilidad a los polos productivos que articulan innovación, servicios y desarrollo tecnológico.

Lamentablemente, el andamiaje del dictado de normativa posterior a la ley 27506 trajo incertidumbre respecto del alcance e implementación provocando la suspensión de su aplicación. La nueva ley, si bien ratifica los beneficios para este sector estratégico de la economía, lo hace modificando los mismos, generando dudas en las decisiones de inversión producto de la posibilidad del aumento de la presión tributaria a las actividades promovidas, en el análisis del beneficio real por la aplicación del régimen, en la conveniencia económica de exportar servicios a determinados países, etc.

Sin lugar a dudas la evaluación de todos los cambios en los beneficios hace que la reglamentación sea esperada con gran expectativa porque será fundamental para el análisis del costo-beneficio de implementación que deberán realizar las empresas.

*Abogado (UCA)