En el actual escenario mundial, caracterizado por bajas tasas de interés y altos niveles de emisión monetaria, los inversores se ven en la necesidad de tomar mayor riesgo, sin importar cuál sea su perfil de inversor. Sin embargo, también deben tener en cuenta que las tensiones geopolíticas y las expectativas divergentes de crecimiento económico global pueden agregar volatilidad al contexto. 

En particular, para aquellos inversores más aversos al riesgo resulta desafiante configurar una cartera óptima ya que, en este contexto, deberán incorporar una variedad de activos financieros que no sólo incluye a los de renta fija sino también commodities, inversiones inmobiliarias e instrumentos de renta variable. 

Antes que nada, debemos aclarar que no existen instrumentos conservadores de por sí, sino que todo depende del peso que tenga en nuestro portafolio. Un perfil con poco apetito por el riesgo podría incorporar sin problemas activos de renta variable (normalmente vinculados con inversores más agresivos) siempre y cuando la ponderación en la cartera se adecúe al plan de inversión y sus objetivos. Lo mismo a la inversa, los instrumentos de renta fija configuran una gran alternativa para que inversores agresivos diversifiquen su portafolio. De esta manera, los cuatro activos que desarrollaremos a continuación son interesantes para todos los que deseen bajar el riesgo del portafolio. 

Para acceder a tres de ellos utilizaremos los Exchange-Traded Funds (ETFs). Se trata de fondos de inversión que cotizan en el mercado secundario y que tienen por objetivo replicar el rendimiento de un determinado índice o sector. Para cumplir este cometido, los ETFs incorporan a su cartera activos representativos del benchmark en cuestión. Por ejemplo, aquellos enfocados en el rubro tecnológico tendrán acciones de empresas de peso, como Apple, Amazon, Microsoft, Facebook y Google. 

El primer activo atractivo para bajar el riesgo del portafolio son los ETFs de renta fija compuestos por bonos “investment grade” (grado de inversión) que tienen activos bajo administración (conocidos como AUM - Assets Under Management) con un valor superior a los mil millones de dólares y una interesante tasa de retorno. Para ello, optamos por ETFs constituidos básicamente por títulos públicos emitidos por gobiernos (principalmente de EEUU) y por deuda de empresas de alta calificación crediticia. Si bien existen muchos de este estilo, los dos que nos parecen más interesantes actualmente son: 

  •  iShares iBoxx USD Investment Grade Corporate Bond ETF (NYSE: LQD): uno de los fondos de bonos corporativos más populares, con más de mil títulos de alta calidad en cartera. El 86% de las compañías emisoras son de origen norteamericano y desempeñan sus actividades en los sectores industrial y financiero principalmente. Este ETF cuesta alrededor de 137 dólares y subió en el año más de un 7%. 
  • iShares National Muni Bond ETF (NYSE: MUB): ofrece exposición a más de dos mil bonos municipales de Estados Unidos de cualquier vencimiento, con un rendimiento superior a los del Tesoro norteamericano y con una exposición al riesgo crediticio también baja. Cuesta alrededor de 116 dólares y en lo que va del año subió más de un 2,5%. 

El segundo activo a tratar son los ETFs de renta variable. Los  activos de renta variable constituyen una alternativa interesante para un perfil conservador siempre y cuando haya un horizonte temporal de largo plazo y se destine una pequeña porción de la cartera. Si observamos la distribución de retornos anuales del S&P 500, el índice más famoso de la bolsa americana, nos encontramos con que entre 1825 y 2019 se obtuvo una rentabilidad positiva en el 71% de los casos (negativa en el 29% restante) y que la mayor parte de las veces la rentabilidad fue de entre un 0 y un 10%. Teniendo en cuenta estos datos, invertir en un ETF como el SPDR S&P 500 ETF Trust (NYSE: SPY), que busca replicar el índice en cuestión, constituye una buena forma de posicionarse en renta variable. Sin embargo, si queremos ser aún más conservadores, lo que podríamos hacer es seleccionar el sector con menor volatilidad en los últimos 10 años: Consumo Masivo. El ETF más conocido del sector, a través del cual se puede invertir, es el Consumer Staples Select Sector SPDR Fund (NYSE: XLP), que tiene en cartera acciones de grandes empresas como Walmart, PepsiCo y P&G, consideradas defensivas. 

 

Otro activo para incorporar a la cartera y compensar el riesgo del portafolio tomado en otras posiciones es el oro, este commodity es considerado el activo de refugio de valor por excelencia en el mercado. Mirando casi medio siglo hacia atrás, desde 1971 hasta la fecha, su precio ha aumentado en promedio a razón de 10% anual en dólares. Este año tuvo un particular impulso debido a la incertidumbre derivada de la pandemia, y también a la fuerte emisión monetaria llevada a cabo por los principales Bancos Centrales del mundo para contrarrestar los efectos del Coronavirus en la actividad. Existen distintas maneras de acceder al oro a través del mercado, ya sea mediante la compra de contratos de futuro, ETFs o acciones de empresas mineras como Barrick Gold y Yamana Gold, cuyos CEDEARs cotizan en el mercado local. Creemos que la mejor forma de hacerlo es por medio de ETFs y, en particular, comprando el fondo SPDR Gold Trust (NYSE: GLD), principalmente debido a que el fondo adquiere directamente lingotes de oro, por lo que su precio está directamente ligado al del commodity, tiene un bajo índice de gastos y posee mucha liquidez. Actualmente cotiza a casi 170 dólares, y subió en lo que va del año más de un 18%. 

Por último, el cuarto activo atractivo tiene que ver con el sector inmobiliario, uno de los más demandados por los inversores argentinos, aunque complejo de acceder de manera directa para inversores minoristas. Ante este escenario, los Real Estate Investment Trust (REITs) aparecen como una excelente alternativa. Los mismos son empresas dedicadas a los bienes raíces, sus acciones cotizan en las Bolsas de Valores de Estados Unidos, generan sus ganancias a través del alquiler de sus propiedades y deben distribuir el 90% de estos ingresos a sus inversores en concepto de dividendos. Ahora bien, ¿qué REITs en particular son adecuados para un inversor con un perfil conservador? Principalmente dos, uno del sector Retail y otro del sector Residencial.

En primer lugar, el Reality Income Corporation (NYSE: O). Es uno de los REITs más tradicionales y se destaca por generar su flujo de caja a través de más de 6.500 propiedades inmobiliarias, con inquilinos como Wallgreens, 7-Eleven, FedEx, Walmart y Home Depot. Fue uno de los sectores más golpeados por la pandemia, pero de los mejores posicionados de cara a la recuperación económica. Acumula en el año un rendimiento negativo del -15%, y cuesta 62 dólares.

En segundo lugar, Avalon Bay Communities (NYSE: AVB). Posee participaciones en aproximadamente 300 comunidades con más de 86.600 apartamentos situados en centros neurálgicos de Estados Unidos. Con relación a su rentabilidad, desde 1994 a la actualidad su retorno total promedio compuesto anual fue del 13% y paga dividendos de forma trimestral.

Con respecto al contexto actual, la economía norteamericana pareciera estar entrando en una etapa de recuperación, si bien todavía persisten factores de volatilidad. Entendemos que una ponderación adecuada de los instrumentos para una cartera con bajo riesgo podría ser 50% en renta fija, 25% en oro y otro 25% distribuido en renta variable y REITs.

Todas estas alternativas pueden operarse a través de invertirOnline. El único requisito es tener una cuenta de inversión en Estados Unidos, que podés activarla sin costo de mantenimiento ni apertura, desde U$S 1000, y a partir de noviembre la comisión mínima pasó de U$S 15 a U$S 5, un tercio más baja.

*Analista de Research de invertirOnline