Lo interesante de la bolsa es que no solamente permite realizar inversiones en activos como bonos y acciones sino también acceder a instrumentos de la llamada “Economía Real” (como si comprando una acción uno no comprara parte de una empresa “real” que tiene una fábrica “real” que produce activos “reales”). Uno de los más novedosos instrumentos de este estilo es un Fondo Común de Inversión orientado a la explotación del negocio ganadero.

El Fondo Común de Inversión Cerrado - llamado ADBlick Ganadería - es un proyecto de producción y comercialización de carne, enfocado en las etapas de recría y terminación. El proceso comienza con la compra de terneros recién destetados y continúa con el engorde a campo y la terminación a corral, con la finalidad de lograr un producto para abastecer el consumo local y el mercado internacional.

Invirtiendo en Economía Real, el inversor apuesta a los sectores productivos del país -como lo es la ganadería-, uno de los motores de la Argentina. El objetivo del Fondo es la inversión en sociedades y/o vehículos dedicados a la explotación de negocios ganaderos por un plazo total de 6 años, con posibilidad de rescates parciales de las cuotapartes suscriptas, o bien, nuevas suscripciones en forma anual.

Al ser el primer eslabón de la industria alimenticia, la ganadería se presenta como una actividad relativamente estable dentro de las diferentes etapas de los ciclos económicos.

En momentos de alta incertidumbre económica como los que estamos atravesando, es prudente que el inversor tenga una estrategia defensiva que lo lleve a posicionarse en sectores de la economía que puedan considerarse de primera necesidad y cuya actividad sea menos propensa a las variaciones de la economía local e internacional.

Uno de los puntos más interesantes es la estabilidad del sector ganadero que, aún con la volatilidad de la economía local, mantiene rendimientos más sostenidos incluso que la agricultura. Esto se debe a que existen distintos esquemas productivos con diversas técnicas y dietas alimentarias que permiten adaptar el producto final acorde a las condiciones existentes.

Además, Argentina tiene un mercado local fuerte y desarrollado. Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos ( OCDE), a nivel global, Argentina es uno de los principales países exportadores de carne, con 2.9 millones de toneladas en el año 2019, después de Estados Unidos, Brasil y China. También se ubica 4ta en el ranking de países con mayor consumo de carne vacuna y posee el consumo per cápita más alto del mundo, con 39.7kg por año, frente a los 26.7kg de los segundos que son los estadounidenses.

Otro de los factores centrales es la evolución del precio de la carne. A nivel global, se puede notar una tendencia alcista que comienza en 2003 y que llevó a valores actuales, en dólares, que duplican el valor que tenía aquel año. Pero también, si comparamos la evolución del precio de la carne con la inflación vemos que evolucionaron a la par en los últimos diez años.

En cuanto a la coyuntura actual, es importante mencionar que el aislamiento social no ha afectado mayormente la actividad, las vacas siguen pastando y los argentinos seguimos consumiendo carne. En el último informe del INDEC de Utilización de la Capacidad Instalada de la Industria se citan los “mejores desempeños en un conjunto de plantas productivas dedicadas a la elaboración de carne vacuna, carne aviar y productos lácteos” en relación al resto de las industrias.

Para invertir en el Fondo Común de Inversión Cerrado ADBlick Ganadería la fecha límite es el próximo martes 16 de junio a las 15hs. La operatoria puede llevarse a cabo a través de InvertirOnline.com y requiere una inversión mínima de $20.000.