Hace varias semanas la palabra Cedear aparece con frecuencia en los medios financieros y los tradicionales también. La palabra es una simplificación de Certificados de Depósito Argentino y como bien lo indica su nombre son certificados de depósito de acciones de sociedades extranjeras o bien otros valores que no posean autorización de oferta pública en nuestro país.

En otras palabras, lo que se negocia en la bolsa son certificados que representan a una determinada cantidad de acciones de otras bolsas del mundo que están custodiadas por una entidad crediticia, que en este caso es el Banco Comafi, cumpliendo las funciones que
anteriormente hacía Deutsche Bank Argentina. Si están familiarizados con el concepto de ADR que permite a acciones argentinas cotizar en Wall Street reconocerán que el Cedear no es más que la operación inversa de esto.

Entre estos certificados encontraremos acciones cotizantes en bolsas como las de NYSE,
NASDAQ, el FTSE y otros mercados del mundo. Pero no sólo hay compañías extranjeras, sino
que también podemos encontrar a empresas argentinas que han decido no cotizar en el país y hacerlo directamente en el exterior como es el caso de los unicornios Mercado Libre, Globant o Despegar y otras menos reconocidas como Adecoagro, Arcos Dorados o Corporación América.

Ahora bien, ¿cómo se puede invertir en estos instrumentos? El único requisito es contar con una cuenta comitente ya sea en un banco o ALyC, luego es tan simple como operar cualquier
acción local. Es importante saber que los cedears cotizan según un ratio de conversión porque como recordarán cada certificado representa una determinada cantidad de acciones.

Así, por ejemplo, una acción de Coca Cola equivale a cinco cedears, por lo tanto, debe operarse en múltiplos de a cinco. En cambio, una acción de Apple tiene un ratio 10:1, es decir, de 10 cedears por cada acción por lo que se opera localmente en múltiplos de a 10. Y así podemos seguir con otros ejemplos como Barrick Gold cuyo ratio es 1:1, Amazon 72:1, Alphabet 29:1 o Arcos Dorados 1:2. Estos ratios junto con todos los cedears operables los pueden consultar en BYMA o en el Banco Comafi.

La ventaja de estos instrumentos es que operan en pesos y por lo tanto no es necesario disponer de dólares. El tipo de cambio implícito entre la cotización de las acciones en el exterior y la cotización local es lo que se conoce como dólar contado con liquidación o CCL. Por lo tanto, al invertir en estos instrumentos se debe tener en cuenta que uno se expone no sólo a la variación del precio de la acción en el exterior, sino también a cómo se mueve el dólar contado con liquidación. Por su puesto que, tomando la historia argentina y pensando en el mediano o largo plazo, es un factor de poca importancia, pero en el corto plazo puede tener fluctuaciones bruscas que modifiquen bastante el desempeño que tenga la acción en el
exterior.

También se lo puede pensar como una cobertura si se espera una suba en el dólar.
Además, otra de las ventajas que presentan los cedears es que uno recibirá los dividendos en
dólares que paguen esas acciones en el exterior. De esta forma se puede tener un flujo de
entrada de dólares más allá de que las operaciones de compra-venta se realicen en pesos.

Más allá de las fluctuaciones en el dólar contado con liquidación o el movimiento de la acción
en el exterior, ¿existe algún otro riesgo? La respuesta es sí, lamentablemente. Hasta hace no
mucho el mercado de cedears tenía muy poco volumen. Sin embargo, la destrucción de los
valores argentinos en 2019 sumado a la aparición de los market makers permitió que
incrementase enormemente su volumen, llegando a operar algunos días más que el propio
Merval.

Los market makers son hacedores de mercado. En este caso se ofrecen como compradores y vendedores de un mismo papel en el mercado argentino y a su vez operan la acción en el mercado del exterior, asegurándose de esa forma cubrir las operaciones que realizan localmente. De esta forma los cedears cuentan con spreads bajos entre las puntas de compra-venta que permiten asegurar liquidez a la hora de operar. ¿Cuál es el riesgo aquí entonces? No ajenos al presente que vive el país y las regulaciones nuevas que surgen semana tras semana debemos tener en cuenta que en el futuro alguna normativa nueva pueda impedir o dificultar la labor de los market makers, forzándolos a desaparecer del mercado, perdiendo éste la liquidez ganada en los últimos tiempos. De hecho, la semana pasada con las nuevas restricciones impuestas por la comunicación “A” 7030 del BCRA que endureció el “parking”, los market makers vieron comprometida su operación, pero al poco tiempo pudieron subsanar el inconveniente.

En definitiva, los cedears son una gran herramienta para diversificar el riesgo argentino y
acceder a los mercados mundiales con pesos ofreciéndonos también cobertura cambiaria e
incluso hacerse de un flujo en dólares. Tienen sus mañas, sí. Pero el abanico de oportunidades que abre es muy interesante para aprovecharlo, siempre considerando los riesgos mencionados anteriormente.

*US and Global Research de Bull Market Brokers