Una de las primeras medidas que tomó el presidente Alberto Fernández a pocos días de asumir fue sancionar la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva (Ley N° 27.541). Esta Ley significó un punto de inflexión para las políticas públicas y puso de manifiesto que para poner a la Argentina de pie era necesario empezar por los últimos para llegar a todos y que ese sería el hilo conductor de las políticas del nuevo gobierno del Frente de Todos.

Una de las implicancias de la nueva ley fue la suspensión de la Fórmula de Movilidad sancionada en diciembre de 2017 (Ley 27.426) que había provocado en tan solo dos años una caída del poder adquisitivo de los haberes del 20%. Asimismo, la nueva ley exigía al Poder Ejecutivo otorgar aumentos trimestrales por decreto durante 180 días que luego, a raíz de la pandemia, se extenderían hasta fines del 2020.

Con el objetivo de recomponer los ingresos de uno de los sectores que habían sido más castigados por la implementación de políticas neoliberales, por decisión del poder ejecutivo se otorgó, además de los aumentos trimestrales, bonos de hasta $5.000 en diciembre 2019 y enero 2020, que incrementaron temporalmente la jubilación mínima de $14.067,9 a $19.067,9. La reconstrucción del poder de compra de los jubilados y pensionados con menores ingresos fue considerada una prioridad desde el primer día de gestión.

Luego estalló la pandemia de Covid-19 y el gobierno decidió seguir acompañando a los sectores más vulnerables con lo cual se dispuso reforzar nuevamente los ingresos dando un Bono Extraordinario de $3.000.

Cuánto aumentó la jubilación en 2020

De este modo, sumando todos los recibos de haberes que percibió un jubilado/a de la mínima, y sin considerar los ingresos por aguinaldo, se obtiene que, a lo largo de 2020, su ingreso total ascendió a $207.824. Para llegar a este valor, se consideró únicamente el Bono de enero de $5.000, el Bono de abril de $3.000 y los aumentos por decreto de 2,3% + $1.500 en marzo, 6,12% en junio, 7,5% en septiembre y 5% en diciembre.

En cambio, si su jubilación se hubiese actualizado por la inflación, y si no se hubiesen otorgado los bonos, su ingreso anual acumulado hubiese sido solo de $196.865. Es decir que, gracias a los aumentos por decreto y los bonos otorgados por el Gobierno Nacional, los jubilados/as y pensionados/as de la mínima recibieron $10.959 más que la inflación a lo largo del 2020.

Se puede realizar el mismo ejercicio, pero esta vez, comparando con la fórmula suspendida. En caso de que hubiese seguido aplicando la fórmula macrista, los jubilados y jubiladas que de la mínima hubieran percibido $204.743 durante el 2020. Esto implica que las medidas implementadas por el Gobierno Nacional permitieron que el 65% de los jubilados y jubiladas perciban $3.066 más que si se hubiese continuado aplicando la fórmula de movilidad del 2017, beneficiando a más de la mitad de los beneficiarios previsionales que se encuentran en la base de la pirámide. Empezar por los últimos, para llegar a todos.

ANSES, créditos y políticas para las personas mayores

Para completar un análisis más preciso y más ajustado a la realidad, se incorpora el Aguinaldo. Al realizar esta simple suma de recibos, en 2020 jubilados y jubiladas de la mínima recibieron un total de $225.774, $2.300 más que si sus haberes se hubiesen actualizado por la Fórmula Suspendida y $11.651 más que si sus haberes se hubiesen actualizado por inflación.

Complementariamente a estas políticas directas, se adoptaron medidas que impactaron de manera indirecta en los bolsillos de las personas mayores. Entre estas políticas se destacan la implementación de un vademécum de 170 medicamentos gratuitos (lo que implica un ahorro promedio de $3.200 para millones de afiliados/as al PAMI) y la entrega de un bono navideño para 550.000 afiliados/as al PAMI.

Otra medida de gran importancia fue la suspensión del cobro de cuotas de créditos ANSES y la condonación de los intereses que los mismos hubiesen devengado durante 2020 (lo que implicó un ahorro anual promedio de $17.600 por jubilado/a). Esta medida alcanzó a 2,5 millones de jubilados y pensionados endeudados con ANSES y representó un esfuerzo fiscal de $44 mil millones. Por último, el congelamiento de las tarifas de servicios públicos contribuye a mejorar el ingreso disponible de todos los jubilados/as y pensionados/as del país, dado que representan una parte importante de su consumo mensual.

En un año muy difícil para todos y todas, signado por una pandemia que remarcó las vulnerabilidades de un sistema económico debilitado por cuatro años de políticas neoliberales, la Reconstrucción Argentina logró ponerse en marcha protegiendo los ingresos de las personas mayores. En este nuevo año que está comenzando se continuarán recomponiendo los ingresos de quienes más lo necesitan y beneficiando a la totalidad de la población para establecer un sendero de recuperación con cada ciudadano y ciudadana, y a partir de ahí crecer con inclusión social.

* Gerente general de la ANSES