Los consultores políticos comenzaron a notar en las últimas semanas un fenómeno que puede explicar el nerviosismo que demuestra el Gobierno. La figura de la ex presidenta Cristina Fernández, aún sin que se formalice su candidatura y con una exposición moderada, comenzó a crecer y a permear el techo que parecía infranqueable. Con la segunda elección provincial cumplida (ya pasaron Neuquén y Río Negro) nadie arriesga que la corriente de resultados locales pueda influir en la primera escala previa a las presidenciales, el 11 agosto. Pero todos hacen lecturas de derrotas de adversarios con esas cifras. Si en Neuquén perdió el kirchnerismo, pero también Cambiemos, en Río Negro la lista oficialista se presta también para interpretaciones variadas.

El consultor Federico González relevó varios escenarios electorales y concluyó que, hoy por hoy, Cristina aparece como la mejor candidata de la oposición para las PASO con alrededor del 29%-30% de intención de voto. Y que en caso de que la senadora no se presentara, ninguno de los posibles reemplazantes en su espacio -Axel Kicillof, Daniel Scioli o Felipe Solá- podría tener un desempeño que le permitiera a Unidad Ciudadana ingresar al segundo puesto, que sería para Sergio Massa.

Alternativa Federal aún no se ha consolidado con un referente

En cuanto a la situación del presidente Mauricio Macri, destaca que “aún conserva un importante caudal de votos que oscila alrededor del 25% para los diferentes escenarios. No obstante, en tanto fuerza política, Cambiemos aparece doblemente jaqueado tanto por Cristina Fernández como candidata como por Alternativa Federal como espacio, que se afianza como un espacio opositor competitivo, aunque aún no presenta un líder indiscutido”.

La percepción sobre los candidatos aparece ahora atravesada por cómo puede resentir el apoyo al Gobierno la persistencia de las complicaciones económicas, con pérdida de poder adquisitivo para quienes mantienen un empleo y noticias a diario sobre despidos, suspensiones y cierres.

La semana pasada, una encuesta de Opinaia había marcado que el 52% de los argentinos considera la marcha de la economía como el principal problema del país. Al desagregar el dato predomina la economía en general, con un 25% de respuestas; la inflación, con un 17%, y el desempleo, con un 10%.

Celia Kleiman, directora de la consultora Poll Data, contó ayer que “el techo de Cristina se perfora al ritmo de la situación económica”, en una entrevista con el programa De haberlo sabido, de Radio con Vos.

Está claro que la batería de medidas que el ofi cialismo comenzó a pensar y a implementar a cuentagotas en busca de mejorar la capacidad de compra todavía no ha tenido un correlato en la mejora de la percepción de la situación económica, más aún cuando no finalizaron los anuncios de incrementos de tarifas de servicios públicos y la disparada del dólar reacomoda los precios de alimentos a diario. Si el Presidente o su esposa, Juliana Awada, repitieran la postal de ir de compras al supermercado como al comienzo de la gestión, tal vez encontrarían menos sonrisas y más reclamos.