El Gobierno volvió a jugar una de las cartas que ya le dio rédito electoral y que, en estos días, le permitió a la Coalición Cívica salir del bajo perfil en el que había quedado sumida después de la última refriega con la Casa Rosada. La alianza Cambiemos, sensibilizada por los raspones que le dejó la pelea por las candidaturas con el radicalismo, encontró en el caso de extorsión que tiene en el centro de la escena al fiscal Carlos Stornelli, un nuevo motivo para pulsear con el kirchnerismo: el discurso de la transparencia.

Se trata de un recurso funcional al Pro pero también a la Coalición Cívica, que hizo de las denuncias su leitmotiv electoral. El presidente Mauricio Macri, dicen en la Coalición, le reconoce a Carrió haberlo patinado con una mano de "transparencia", un "highlight" difícil para el entonces candidato presidencial, acechado por las sombras de casos judiciales. Además de los casos más recientes, como las cuentas offshore no incluidas en su declaración jurada o las sospechas de favoritismo a su familia por un resarcimiento por la quita de la concesión del Correo Argentino, el actual Presidente tuvo otras causas por las que fue procesado. Una de ellas fue el escándalo de espionaje cuando era jefe de Gobierno que involucró al entonces jefe de la Policía Metropolitana, Jorge "Fino" Palacios. Más atrás en el tiempo, Mauricio Macri fue procesado por contrabando, a partir del cobro de reintegros por exportaciones e importaciones de autopartes de la empresa Sevel al Uruguay. Este último caso fue, además, una de las causales de juicio político a los miembros de la Corte Suprema de Justicia en el 2003, porque el alto tribunal había convalidado esos pagos.

Paradojas de la política, Germán Garavano pedirá hoy el juicio político de Alejo Ramos Padilla, el magistrado que involucró a Elisa Carrió en acciones de espionaje ilegal. Carrió, hace cinco meses, pidió el juicio político del ministro de Justicia por haber dicho que no era bueno que un ex presidente estuviera preso, cuando se discutía la suerte judicial de Cristina Fernández.