Oportunamente, en "¡Ay, patria mía!"  se expresaba que: "Argentina se enfrenta a un escenario en el que convergen el desequilibrio fiscal de 1989 (que terminó con la gestión de Raúl Alfonsín) y el del sector externo de 2001 (que implicó la finalización del gobierno de Fernando de la Rúa), ambos fenómenos se potencian generando las condiciones de una supercrisis".

Esta situación, originada durante la gestión Cambiemos, continúa vigente, cumpliéndose próximamente el tercer año de la administración actual.

Asimismo, en "Sobre modelos, planes, programas y proyectos en economía" (BAE Negocios, 01/11/2020) desarrollamos los aspectos centrales de la planificación que, a nuestro entender, permitiría empezar a transitar el camino hacia la superación de dicha situación, evitando escalar hacia una hipercrisis anómica.

Lo allí expresado se sintetiza en tres objetivos de imprescindible y sensato cumplimiento:

  • equilibrar la cuenta corriente (CC) de la balanza de pagos (BP),
  • resolver el déficit fiscal total (DFT) (1)
  • incrementar exponencialmente la oferta productiva.

En este sentido, en "Sector externo: decisiones imprudentes" (BAE Negocios, 04/07/2022) se describía la apremiante situación que atravesaba el mismo, con un destino diametralmente opuesto al del objetivo ut supra mencionado.

Ahora, escudriñemos el DFT, empezando por saber...

¿Cómo estamos?

A partir de los resultados conocidos de abril de 2022 se proyectó el DFT para el presente año.

Así, el déficit fiscal primario (la diferencia, de signo negativo, entre los ingresos y los gastos corrientes del sector público) arrojaría un resultado del 2,6% del Producto Bruto Interno (PBI), a lo cual se le suma un 1,5% de los intereses sobre la deuda tomada por el Tesoro.

El déficit fiscal de las jurisdicciones subnacionales, a su vez, rondaría el 1,8% del PBI.

Finalmente, considerando un déficit cuasifiscal (saldo negativo entre intereses cobrados y pagados por el Banco Central de la República Argentina) del 3,6%, el déficit fiscal total culminaría en un 9,5% del PBI.

A todas luces, con ese nivel (cerrado el financiamiento en los mercados internacionales y habiendo llegado al límite en el doméstico) el rumbo es de colisión.

Por lo tanto... es hora de cambiar

Como ya fue señalado, las proyecciones realizada sobre el DFT, se efectuaron con los datos consolidados a abril de este año.

Resulta obvio que los guarismos que indican el déficit de marras se han incrementado en el último bimestre (mayo-junio), producto del aumento de los subsidios tanto empresariales como familiares.

A su vez, el Directorio del BCRA expandió la base monetaria, tanto por haber comprado bonos nominados en pesos (actualizados por CER) en el mercado como por las necesidades financieras del Tesoro, que fueron cubiertas con adelantos transitorios.

Posteriormente, su esterilización vía pasivos remunerados (Leliq y Pases) generó un déficit cuasifiscal que ya supera el 4% del PBI.

El actual diseño de las cuentas públicas resulta inconsistente y determina un enfoque macroeconómico absolutamente inestable.

Es por esto que en "Hay equipo... y hay plan (Parte II)" (BAE Negocios, 04/04/2022) se sostuvo la imperiosa necesidad de solucionar el "desorden" producido por estos pasivos remunerados en la "hoja de balance" del BCRA.

A su vez, en "Hay equipo... y hay plan (Parte III)" (BAE Negocios, 10/04/2022) se propuso la implementación de una ley de arrendamientos rurales compensada (2) en la zona núcleo de la Pampa húmeda, de forma tal que se puedan aumentar al máximo posible los derechos de exportación, manteniendo inalterado el margen de ganancia del productor rural.

El incremento de los ingresos fiscales que se deriva de la implementación de ambas medidas facilita una drástica disminución del DFT (3) .

Finalmente, es dable resaltar que solo la persistente búsqueda y consolidación de los equilibrios precedentemente señalados (sector externo y fiscal) allanará el camino para sentar las bases, de una vez y para siempre, de un Modelo de Desarrollo Económico Permanente y Sustentable (Modepys), con orientación a la producción.

* Lic. Guillermo Moreno, Lic. Pablo Challú  y Lic. Walter Romero

Agradecemos la colaboración de Marcos von Ifflinger

Más notas de

Guillermo Moreno

Argentina, ¿una economía de extracción o de producción y empleo?

Argentina, ¿una economía de extracción o de producción y empleo?

Palabras más, palabras menos...: "dólar soja" e inflación

Palabras más,  palabras menos...

Cuando el saldo de la balanza comercial toca fondo: ¿cómo cumplir con el Fondo?

Cuando el saldo de la balanza comercial toca fondo: ¿cómo cumplir con el Fondo?

Radiografía del fracaso: 2014-2022

Radiografía del fracaso: 2014-2022

AFIP y el Anticipo de Ganancias ¿sobre rentas extraordinarias?

BlogTributi

Piensan y actúan: ¡¡mal!!

Piensan y actúan: ¡¡mal!!

Nada nuevo bajo el sol: tarifas, salarios y medidas económicas

Nada nuevo bajo el sol

La Política Monetaria: ¡¡Inconsistente!!

La Política Monetaria: ¡¡Inconsistente!!

La situación fiscal: ¡insostenible!

La situación fiscal: ¡insostenible!

Rentabilidad empresaria, subsidios y justicia social

Rentabilidad empresaria, subsidios y justicia social