Alberto Fernández dio los nombres que lo acompañarán en sus cuatro años de gestión. Lo principal en el nombramiento del Gabinete fue la cartera de economía. Martín Guzmán, especialista en renegociación de deuda, ya anticipó que por lo menos por dos años Argentina no debería pagarle al Fondo Monetario Internacional porque ya estamos en default, como decretó el Presidente Macri. Esta medida sería continuar un poco esa política. De todas formas, Guzmán es ideal para este puesto, ya que el grueso de la política va a estar en la renegociación de la deuda.

El mayor desafío estará en el ministerio de Desarrollo Productivo: reactivar la recesión económica que hoy está viviendo la Argentina. La designación de Matías Kulfas es clave. Su puesto y el de Comercio Interior son los más importantes: van a ser la base de la reactivación económica que espera el pueblo argentino. Vamos a tener dos años de crecimiento negativo del PBI, algo que no pasaba desde la convertibilidad. 

En la Secretaría de Comercio Interior están puestas las fichas. Quien tenga esa secretaría será el hombre clave, como lo es en Estados Unidos. Allá no importa tanto el ministro del tesoro, sino que los ojos están puestos en la persona a cargo del comercio interior. Es él el que regula los precios, el que negocia con las empresas, el que establece cómo van a ser los márgenes de ganancias en todos los sectores. 

Una designación a la que debemos darle importancia es la de Luis Basterra como ministro de Agricultura, porque le da una impronta a la agricultura familiar en el desarrollo productivo. En la Argentina, el 1% de las empresas exporta. En agricultura pasa lo mismo. La mayoría de los productores se vuelca al mercado interno, y abastecen de hortalizas, legumbres y cultivos industriales. Eso posibilita tener los alimentos baratos. En el último tiempo lo que ha pasado, por ejemplo con la carne, es que desde 2015 hasta la actualidad la exportación de carne pasó del 7% a un 25%. Eso marca el modelo económico del macrismo: la carne solamente sirve para exportar y poca carne es para el mercado interno. Además, esa poca carne es cara.

Por último, otro ministerio que llama la atención es el de Cancillería, donde estará Felipe Solá. Es un hombre que es como la voz del campo. Habrá que ver qué quiso decir el Presidente electo, Alberto Fernández, cuando mencionó que la Cancillería va a estar a cargo del comercio exterior.

Los grandes ausentes de hoy fueron ANSES y Comisión Nacional de Valores. Este último es justamente el que regula la actividad de la Bolsa, y el que tuvo que ver con la regulación de las actividades financieras ilícitas en el gobierno de Macri. Hay que tenr en cuenta lo que pasó en Argentina, con la tendencia de comprar dólares, transferirlos al exterior, colocarlos en bancos y con la plata que ya tenían en el exterior comprar deuda argentina. Que no nos extrañe que algún residente argentino, en este default, nos vaya a reclamar algo mayor. Este es el mecanismos que se generó en los últimos años cuatro años. Ahí está el desafío de Guzmán.

Va a tener que explicar este mecanismo, que es algo que se viene implementando cada vez que un gobierno liberal asumió: lo vimos en la dictadura cívico-militar, lo vimos en el menemismo y lo vimos con Mauricio Macri

*Economista UBA/Unaj