Ante cualquier evaluación sobre la relación salarios/moneda estadounidense corresponde analizar en base a datos concretos: hoy el salario mínimo no supera los 220 dólares. El salario medio está debajo de los 750 dólares. Dos referencias: en 2001 el salario mínimo era de 200 dólares, y el promedio era de 800, con un porcentaje de desempleo superior al actual.  Para 2015 el salario mínimo llegaba a 570 dólares y el promedio en 1550. Cabe considerar que durante los últimos 4 años hubo un intento de modelo neoliberal en el país.

Lo descripto ¿ayuda a que haya inversiones? La respuesta es no, porque nadie invierte si no va a vender más. La Argentina precisa del salario para que haya consumo, recaudación y gasto; sin dichos factores no sube la inversión.

Además cabe considerar que desde julio 2019 los precios (IPC Indec) subieron 60% mientras el dólar lo hizo al 92%. Lo cual indica que los precios todavía corren por abajo del dólar desde la devaluación que definió la administración de Mauricio Macri al perder las PASO. Como la inflación es inercial y está vinculada al nivel de actividad, todavía estamos pagando los shocks anteriores a la pandemia. En simultáneo se aprecia un crecimiento en los sectores automotriz y construcción en noviembre.

El escenario permite alguna expectativa de crecimiento, recuperar los salarios y que se hagan efectivas mayores inversiones aún con parte de la cátedra en opinión contraria.

* Politólogo, docente FLACSO y UBA. Miembro de FUNDUS