"No entiendo cuál es el tono de las negociaciones", se disculpó uno de los empresarios más poderosos del país al ser consultado por BAE Negocios sobre el efecto que podría traer el fuerte comunicado que había emitido horas antes el Fondo Monetario Internacional sobre la "no sustentable" deuda que la Argentina mantiene con privados tenedores de bonos en moneda extranjera. La respuesta fue un ejemplo de la incertidumbre que reinó entre los dueños de empresas locales, que si bien desean una exitosa negociación, dudaban sobre los beneficios de la nueva situación.

Fue un coro de voces las que surgieron desde las entidades más representativas del país que señalaba a la negociación de la deuda externa como "clave" para el destino económico de mediano plazo. "Todo está atado a que haya un plan de crecimiento u otro en donde la inestabilidad sea nuevamente moneda corriente", confesó el dueño de una empresa grande local.

Los empresarios certifican sus buenas intenciones en los negocios del país, pero consideran que "un Gobierno sin capacidad de manejo económico y condicionado no puede contener la inflación, mantener estabilidad cambiaria ni aliviar la situación social que generó la crisis desatada por el macrismo".

Pero la declaración del FMI muy en línea con las necesidades del Gobierno, ante un escenario de bonistas duros a la hora de la renegociación, generó un clima de "desconcierto". "Sinceramente no entiendo cuál es el tono de la negociación, si es que la hay. Así que es mejor esperar para ver qué se sabe en las próximas horas y no hablar de más", dijo otro empresario, acostumbrado a los micrófonos pero renuente a la hora de analizar.

Existe aún una confianza elevada entre los hombres de negocios de las "buenas intenciones" del Gobierno a cumplir con las obligaciones de la deuda para evitar caer en el default. Consideran que sería "devastador" volver afuera de las fronteras de la formalidad económica mundial para el desarrollo "normal" de la actividad privada.

"Hasta el momento no sabemos si este apoyo del Fondo es una fortaleza para lograr un buen acuerdo o se puede desfigurar y convertir al Gobierno en un actor sin contemplaciones de la realidad económica y apostar por la batalla política que le puede significar pelearse con los bonistas", analizó un empresario industrial.

Lo cierto es que ayer, en medio de las noticias que mostraron al Gobierno y al FMI alineados, los empresarios dejaron ver que los funcionarios que desarrollaron el plan de canje no comparten información con el círculo rojo, a pesar de que los hombres de negocios le prendieron todas sus velas a un acuerdo que le promete un retorno de la actividad positiva.

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Ariel Maciel

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