El internet, las redes sociales, las criptomonedas son solo algunas de las cosas que han tomado una presencia cada vez mayor en el día a día de las personas.

Es así que cuando el fundador de Facebook, Mark Zuckerberghace un anuncio como el que ha hecho sobre el metaverso es normal preguntarse qué es y cómo nos afectará.

En este sentido, una manera bastante práctica y realista de ver el metaverso es como el siguiente nivel en nuestra relación con el internet.

Parte de una evolución que se viene dando de manera orgánica: primero pudimos enviar textos, luego fotos, vídeos, y finalmente todo en tiempo real con las videollamadas. A esto le siguió el internet de las cosas y la hiperconectividad.

Ahora el siguiente nivel será pasar de mirarnos tras la pantalla,a vernos e interactuar en persona por medio de avatares hiperrealistas. Algo que suena bastante familiar para quienes han visto Ready One Player, o jugado Second LIfe. Bien, esto parece ser a lo que apunta Facebook con su metaverso.

Y para ello parece estar dispuesto a invertir grandes cantidades de dinero, tiempo y esfuerzo, e incluso a cambiar la identidad de su corporación con tal de lograrlo. Pero ¿por qué está tan interesado Zuckerberg y su compañía en esto?

El eslabón perfecto para armar el multiverso

Sin duda alguna la primera respuesta al porqué Facebook está interesado en crear un multiverso es ¿por qué no? Facebook tiene la estructura básica para crear un metaverso: la red más grande de usuarios con las relaciones establecidas entre ellos. Además de otros elementos que abarcan el intercambio de bienes y servicios, información relevante de intereses y preferencias, entre otros.

Desde luego, si bien estos pueden considerarse los ingredientes básicos para crear una realidad de las características que implica el metaverso. Llevar todo esto a un espacio netamente virtual no es tarea fácil.

Sin embargo, existe otro aspecto importante y es que Facebook necesita reinventarse. Pues, si bien, continúa siendo un gigante en términos de su dominio como red social y su desempeño financiero, no se puede negar que el interés de los usuarios ha decaído bastante desde su fundación.

Esta parece, al menos desde este punto de vista, una jugada para recobrar su autoridad como plataforma social, integrando en un solo lugar todos los servicios que actualmente concentra la empresa de Zuckerberg ( Facebook, Instagram, Whatsapp). Un proyecto bastante ambicioso pero que de conseguirse, aseguraría el liderazgo de la compañía.

Las criptomonedas y el metaverso de Facebook

Otra importante arista de cualquier proyecto como el planteado por Facebook, es que el desarrollo de una estructura de comunidades, conlleva ineludiblemente a crear formas y canales para los negocios. Esto se vincula de manera directa con las criptomonedas. De hecho, uno de los conceptos fundamentales en el ámbito de las criptomonedas es la descentralización y democratización de las finanzas, los cuales forman parte del metaverso que imagina Facebook.

En este sentido, el proyecto de Zuckerberg está sustentado sobre bases que ya se viene desarrollando, desde hace mucho, en el mundo de los criptoactivos. Lo vemos cada día de forma clara con la aparición de cada vez más tokens de utilidad y gobernanza, cuyo propósito va mucho más allá del simple pago de productos y servicios.  De concretarse todo esto en un universo que acople lo real y el virtual en simultáneo, las criptomonedas no solo serían clave, sino que serían el punto central de lo que se ha llamado la Web3, o la Internet descentralizada.

Con todo esto en mente, nos queda preguntar ¿cuál será la moneda de Meta? En años anteriores, Facebook ha lanzado sus propias monedas digitales, aunque sin conseguir el resultado esperado, su propia moneda digital. Primero, fue Libra y más recientemente Diem. Si bien, esto aún no queda claro, no cabe duda de que detrás del metaverso de Facebook se encuentra todo tipo de intereses financieros que de concretarse impactarán el curso de las criptomonedas.

*Analista técnico de mercados financieros
  Creador de la academia Sé diferente