Las últimas medidas del BCRA siguen poniendo trabas en la negociación de dólar, impulsando aún más la curva de pesos. Por ello, y como todas las semanas, seguimos analizando las mejores opciones para nuestra moneda local que ofrece la industria de Fondos Comunes de Inversión, según el perfil de cada inversor.

Durante septiembre, si bien la industria ha mostrado una mayor volatilidad -en cuanto a rescates y suscripciones producto, básicamente, de la coyuntura-, se mantiene en los $1.6/1.7 billones de patrimonio neto. Pero antes de profundizar en las opciones en pesos, es importante repasar donde está la Industria hoy., que ha mostrado un crecimiento de más de 90% en un año -aunque si lo medimos en dólares muestra una caída del 32%-.

Hoy, ya contamos con más de 590 fondos, entre siete distintas categorías, donde ellos, más del 80% de los fondos (en cantidad) son en Pesos –y más del 50% son fondos de Renta Fija–.  En patrimonio, $800.000 millones de pesos acumulan los fondos Money Market, mientras que los fondos de Renta Fija ya superan los $600.000 (en AUM).

Por ello, si analizamos el camino recorrido en el último año, lo más sensato es focalizamos en los Fondos Money Market y los Renta Fija, que absorben el 82% de los activos bajo administración (46% y 35% respectivamente). En el año la tendencia se mantiene en líneas con la industria, aunque si lo medimos respecto a un año atrás, los fondos de liquidez han sido los grandes ganadores -en pesos y en dólares-.

Pero esta tendencia comienza a revertirse, con la profundización de las estrategias dentro de la Renta Fija, ayudado por la baja de tasas de referencia.

Hoy el interes se focaliza sobre los fondos de renta fija, principalmente debido a las bajas tasas que ofrecen los Fondos de Mercado de Dinero. Estos últimos presentan un redimiento (TNA) en torno al 19/20% anual -con una limitada perspectiva de suba-, por lo que se mantienen como opción para los flujos en pesos de muy corto plazo (transaccionales), manteniendo como clara ventaja la liquidez inmediata que permiten.

Para aquellos que siguen siendo Conservadores, pero con un horizonte de inversión de uno a tres meses, los fondos de Renta Fija T+1 (rescate en 24 horas) más conservadores podrían ser una opción. Estos se asemejan más a los T+0, y su liquidez la manejan principalmente a través de otros FCIs y Plazos Fijos -que pueden llegar a representar más del 50% promedio de las carteras-, mientras que el resto lo distribuye entre Letras, obligaciones negociables o fideicomisos financieros, principalmente. La volatilidad se mantiene en torno al 1%, con Tires indicativas de estos pueden ir de entre 23/29% anual.

Ya en busca de mayores rendimientos (para poder mantener una tasa real positiva ante una inflación creciente), los fondos T+1 más “agresivos” reducen la liquidez e incorporan una mayor participación en activos con riesgo mercado -ONs, bonos, Letras, etc.- y pueden incluso exponerse a futuros de dólar.  Si bien las Tires aumenta - pueden superar el 30%-, también lo hace así su riesgo y volatilidad (que puede triplicar la de los fondos conservadores).

Ya para perfiles más moderados, la industria hace una marcada diferencia entre los Fondos con estrategia CER -como una buena alternativa para inversores minoristas que busquen cobertura ante la expectativa de una inflación en alza-, de los Fondos conocidos como ‘Dólar Linked’, que estiraron su vida útil luego de las medidas tendientes a ceñir el cepo (y descartando por ahora un desdoblamiento).

En cuanto a los primeros, localizan su estrategia en la curva con ajuste por CER, con exposición un riesgo implícito que puede ser alto -al estar expuesto a la volatilidad del mercado-. Aquí lo importante es analizar la composición y duration de las carteras -que, según la estrategia, pueden ir de un promedio de 0.5 hasta 2.5 años (mayor a los fondos T+1)-; y una volatilidad promedio de entre 5/10%. La fuerte compresión de spread en la curva entre los meses de abril y julio impactó positivamente sobre estos fondos. En agosto, en cambio, su comportamiento fue levemente debajo del CER; y en lo que va de septiembre se mueven -en su mayoría- por arriba del índice, en un mercado de volatilidad alta en la última semana. Sus Tires indicativas hoy, y con una curva de bonos con spread nuevamente positivo a lo largo de la misma, se ubican entre CER + 1/4.5%. Así, como ya mencionamos, estos fondos se transformaron en una opción atractiva para protegerse de la inflación. No obstante, es importante entender que la volatilidad se mantendrá alta, y tener en cuenta la composición de la cartera como contrapeso a esta mayor volatilidad.

Por su parte, los FCI Dólar Linked, que buscan como objetivo una cobertura contra un salto del tipo de cambio oficial, se mantienen como opción -luego de que finalmente el desdoblamiento cambiario dejó de ser opción para el Gobierno-. La estrategia de estos fondos se centraliza en dos estrategias diferentes, o una combinación de las mismas. Identificándose así porfolios que apuntan a sintéticos, o activos corporativos Dólar Linked  entendiendo igualmente que la composición puede ser muy dinámica, y modificarse al compás de la coyuntura-. El atractivo de estos fondos, dado su objetivo, se basa en las expectativas de un salto devaluatorio; o al menos, una aceleración en la tasa de la misma.

Esto llevó a un incremento fuerte del PN entre fines de julio, agosto. No obstante, los rumores de la posibilidad de un desdoblamiento cambiario primero, y finalmente las nuevas medidas cambiarias que ciñeron más el cepo, parecen haber aplacado la probabilidad de una devaluación -al menos, de corto plazo- lo que afectó a estos fondos -tanto en flujos, como rendimiento-.

Opciones para los pesos hay, y son muchas, lo importante -a la hora de elegir la estrategia que mejor nos represente- es entender el riesgo que estamos dispuesto a asumir, considerando la volatilidad creciente del mercado local.

 *Analista de Portfolio Personal Inversiones