Las decisiones tributarias que fue adoptando el gobierno de Alberto Fernández muestran, de manera insoslayable, que se tiende a la progresividad recaudatoria. Situación que se volvió evidente con los recientes cambios en el Impuesto a las Ganancias, para personas físicas y jurídicas, por lo que, dentro de los primeros, más de 1,2 millón de argentinos dejará de pagar el tributo.

Es por esto que llamaron la atención los cambios anunciados que provocaban un ajuste retroactivo a enero de las cuotas del monotributo.

Algunas aclaraciones

La cuota mensual del monotributo se debe actualizar en enero de cada año según la evolución del Índice de Movilidad Previsional del año anterior. También se deben actualizar los umbrales de facturación anual para cada categoría, incluyendo el tope máximo.

Sin embargo, este año no se realizaron las actualizaciones, ya que la Ley de Movilidad Previsional lo impedía. En cambio, se elaboró un proyecto de ley que estableció que la actualización a partir de enero del 2021 se realizará por un nuevo índice.

Como los contribuyentes están obligados a recategorizarse en enero de cada año, los que cumplieron con esta obligación lo hicieron con los parámetros del 2020, que hoy ya no rigen.

La AFIP, y acá el problema, recategorizó de oficio con los nuevos umbrales y calculó la deuda con las nuevas cuotas vigentes, todo retroactivo al 1° de enero, generando una deuda muy considerable en una parte importante de los contribuyentes. Básicamente, lo sucedido se dio por una descoordinación entre el tiempo de sanción de la ley y su reglamentación.

Ante esto, el Gobierno anunció una serie de modificaciones que se analizan a continuación.

Población y problemas

El régimen simplificado agrupa a 4.080.151 contribuyentes, en donde dos de cada tres están registrados en las categorías A y B, que son las más bajas. Si se analiza la distribución geográfica, surge que el 39% de los contribuyentes se encuentra en el AMBA.

Ante la magnitud del problema generado, el Gobierno decidió enviar al Congreso un proyecto de ley con modificaciones contundentes.

En primer lugar, se retrotraen a los valores de diciembre de 2020 las cuotas de enero a junio de 2021; dicho de otra forma, no se aplica el aumento del 35,3% en los valores de las cuotas retroactivo a enero. Esos importes van a regir a partir de julio.

En este punto, la mayor diferencia es que las escalas ahora se incrementan entre 41,8% y 84,44%, según la categoría. Las más bajas son las que más aumentan, generando mayor progresividad, que tiene como resultado que el margen para permanecer en esas categorías más bajas se amplía, lo que reduce la cantidad de contribuyentes que pasan a tener que pagar una cuota mayor; muy por el contrario, muchos contribuyentes bajarán de categoría, pagando menos todos los meses.

Por otra parte, se estableció que los contribuyentes inscriptos al 30 de junio de 2021 que hayan excedido, en esa fecha o en cualquier momento previo, el límite superior de facturación, mantendrán la condición de monotributistas siempre que sus ingresos brutos no hubieran excedido los nuevos montos para cada categoría.

Además, a pesar de que el monotributo no es muy relevante en cuanto a la recaudación para el fisco, es una herramienta que mantiene en la formalidad a millones de trabajadores y de comerciantes. Los ingresos que la AFIP registró en 2020 por este sector representó un 1,12% del total. Pero, en la actualidad, 1.955.832 monotributistas tienen deuda con el fisco y la morosidad de los contribuyentes del monotributo asciende a un 53%. A partir de acá es que toma ponderación otro punto de las modificaciones propuestas, ya que el proyecto crea una moratoria específica para monotributistas que permite pagar en hasta 60 cuotas las deudas que arrastren, con una tasa mensual de, como máximo, el 1,5%. También, elimina los intereses y las multas, lo que alivia mucho el capital adeudado.

Inversión fiscal

Se estima que el proyecto presentado demanda una inversión fiscal de $16,5 mil millones. Ante la magnitud del monto vale matizarlo con otros gastos presupuestarios.

Si se compara con las recientes medidas anunciadas por el gobierno, queda evidenciado que hay una decisión muy clara de apoyar a los sectores medios y bajos de trabajadores, tal es así, que, si se suma lo presupuestado por estas modificaciones, más lo aprobado con los cambios en el Impuesto a las Ganancias, la inversión fiscal total asciende a $62 mil millones.

Luego del error de llevar a más de 4 millones de contribuyentes a una recategorización y al intento de cobrar una deuda que se remontaba a enero, el Gobierno presentó un proyecto de ley para acomodar esta situación y que vuelve a darle racionalidad al sistema, otorga un respiro a los pequeños contribuyentes y dota de progresividad al monotributo.

El primer punto es que desaparecen las deudas por actualización retroactiva y el valor de las cuotas de enero a junio son las mismas que las vigentes a diciembre del 2020.

Las actualizaciones propuestas a partir de julio tienen más que ver con dinámica de la inflación, se agrandan las categorías, donde en algunas hay más de 80% de piso de facturación. Esto hará que mucha gente puede facturar más sin pasarse de categoría y muchos otros, inclusive, bajen de categoría, pagando menos.

Otro problema que soluciona este proyecto es que, con el esquema anterior y por el aumento de facturación debido al alza de precios, muchos contribuyentes se salían del monotributo provocando un cambio de régimen. El proyecto permitirá que los contribuyentes se puedan mantener en el monotributo a pesar de haberse excedido en la facturación. Si no superan en 1,5 vez el monto máximo de su categoría podrán evitar la inclusión en el régimen general.

Por último, y no menos importante, el proyecto prevé una moratoria para los que tuviesen deudas. Otorga hasta 60 cuotas sin intereses resarcitorios, sin intereses punitorios, y condonación de multas. Las tasas representan menos de la mitad de la inflación mensual.

El conjunto de la presentación es una buena medida de alivio porque hay que darle una solución a los pequeños contribuyentes, que son quienes peor la pasan durante las crisis, en especial como la que estamos viviendo.

Más notas de

Leo Anzalone

Monotributo, análisis del proyecto de alivio fiscal para pequeños contribuyentes

Monotributo, análisis del proyecto de alivio fiscal para pequeños contribuyentes

Tarjeta Alimentar, Potenciar Trabajo, AUH, Repro: se gasta mucho, se cuenta poco

Se gasta mucho, se cuenta poco

Moratoria, deuda y cómo impulsar los incipientes rastros de la economía post pandemia

Los incipientes rastros de la economía post pandemia