En Argentina, los tres vehículos más utilizados para la canalización de los ahorros siempre fueron la compra de dólares, el plazo fijo y las inversiones inmobiliarias. Esta última es tan buscada porque normalmente se maneja en dólares y brinda protección del capital.

Sin embargo, las inversiones inmobiliarias presentan algunas dificultades; la primera de ellas es sin duda que se necesita mucho dinero. Pero eso no es lo único, también los costos asociados a estas operaciones son muy altos, sumando honorarios, comisiones, escrituración e impuestos, se necesita un 7% más de capital solamente para pagarlos.

La última traba, más reciente, es la suba del dólar, cepo cambiario e impuesto del 30% a la compra de esa moneda. Una respuesta, que mejora esta situación pero no la resuelve, es la compra de dólares a través de dólar MEP, que es la operación consistente en la compra con pesos de un título público (un bono del Estado) para su posterior venta en dólares. Esta operación, que puede hacerse a través de plataformas como invertirOnline.com, se hace en el momento y no está alcanzada ni por el cupo de los US$200 mensuales ni por el impuesto del 30%. Como la operación se hace a través de la compra y venta de bonos, el tipo de cambio varía de acuerdo a los precios de los bonos pero, como referencia, estos días se está negociando a valores en torno a $75, 10% menos que el tipo de cambio Banco Nación más el impuesto.

Como dije, el dólar MEP es una respuesta a uno sólo de los problemas (el de conseguir los dólares) pero no resuelve todos. Una alternativa interesante entonces es la de participar de un negocio en marcha que se dedica a esa actividad que a uno le interesa. Eso es precisamente comprar acciones de una empresa.

En el mercado argentino, muchas empresas que cotizan en Bolsa se dedican a actividades inmobiliarias. Por ejemplo, si lo que uno busca es participar del negocio de alquiler de locales, IRSA Propiedades Comerciales (IRCP) es la empresa dueña de 15 centros comerciales como el Alto Palermo, Abasto Shopping, Paseo Alcorta y otros. Su negocio principal es precisamente construir los centros comerciales y poner los locales en alquiler. Si lo que uno busca es participar de un negocio de construcción y venta de propiedades, TGLT y Consultatio (CTIO) se dedican principalmente a esos fines. Por supuesto, hay otras empresas, esas fueron solamente ejemplos.

Participar del negocio inmobiliario a través de la compra de acciones de empresas que se desenvuelven en la industria de Real Estate tiene entre sus principales ventajas el monto mínimo de inversión. Las acciones de algunas de ellas cotizan a menos de $100 cada una y no hay monto mínimo para empezar a invertir. Además, y esta es otra de las ventajas, comprar y vender acciones es muy sencillo y muy rápido: las operaciones se ejecutan inmediatamente, lo que quiere decir que, en el momento que uno decida salirse del negocio, puede hacerlo al instante. Esto es mucho mejor que tener que pasar por todo el proceso de venta de una propiedad que puede llegar a demorar meses.

Al participar del negocio de una empresa, uno consigue tener inversiones en un portafolio mucho más diversificado y estable. Tener ingresos provenientes de una sola propiedad convierte la inversión en algo binario: si el departamento está alquilado genera ingresos, si no está alquilado sólo genera gastos. 

Como consideración final, informarse es lo más importante. Así como antes de comprar un departamento uno va a visitar muchos posibles, recorre el barrio y habla con los vecinos (entre otras cosas), mi recomendación es que antes de pensar en una inversión a través de acciones primero se informe sobre la actividad de la empresa, sus resultados y, en general, entender a qué negocio se está sumando. La información está disponible, hay que dedicarle solamente un tiempo para analizarla.

Gerente de Research en InvertirOnline.com