En las últimas semanas, en un contexto en donde la incertidumbre hace eco en la vida individual, donde la desesperación se apodera uno a uno de los ciudadanos, los funcionarios públicos conscientes de estas vicisitudes modificaron la Ley de Alquileres brindando un poco de aire al día a día del usuario. Así, el Congreso aprobó las reformas vinculantes entre propietarios e inquilinos, de manera respectiva, donde se establece una modificación al Código Civil y Comercial de la Nación y establece las reglas para los contratos de locación, beneficiándose consecuentemente a los inquilinos, manifestado en el aumento de los años de duración de los convenios y la obligación de proponer dos garantías a elegir por el propietario.

Conforme el artículo 23 de la normativa, "Las disposiciones de la presente ley entrarán en vigor el día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial de la República Argentina y serán aplicables para los contratos que se celebren a partir de su entrada en vigencia". En los primeros meses del año 2020, dando cuenta de un contexto particular, el valor promedio de los alquileres subió 15,5%, unos 4 puntos porcentuales por arriba de la inflación. 

Así, considerando a modo referencial un departamento de dos ambientes y unos 50 metros cuadrados en los Barrios de Puerto Madero, con $46.360 en promedio; Palermo $27.526; Núñez $25.031; Recoleta $24.587 y Belgrano $23.787, mientras que considere alquilar en Belgrano debería originariamente implementar hasta $71.811 con la ley vigente, monto resultante de hasta dos meses de depósito, un mes de alquiler y el gasto de pedido de informes ($450), apreciando la nueva ley el monto inicialmente desembolsable será consideradamente minimizado, puesto que se reduce la normativa en plena mención a exigir un mes en garantías, al tiempo que el mismo importe sería de $48.024.

Si bien la misma es consecuencia de un contexto de pandemia, tuvo una larga trayectoria, habiéndose votado por unanimidad en el Senado en noviembre de 2016, no obstante, ésta no avanzó en Diputados y perdió estado parlamentario. Asimismo, durante el mes de Noviembre de 2019 se votó una nueva ley en Diputados que finalmente llegó al Senado y se sancionó hace pocos días.

De modo particular, un elemento adicional en los contratos tiene que ver con las reparaciones urgentes: se focaliza para el caso en la rotura de un caño, por ejemplo. Al respecto, los inquilinos podrán hacer los arreglos y descontarlos del alquiler, aunque deberán de hacer una notificación fehaciente a quien oficia en calidad del dueño. En el caso de negativa, al momento de respuesta, dentro de un margen de 24 horas, o en el caso de negarse a solventar la situación, entonces el inquilino puede avanzar para solucionar el problema. 

La Ley 27.551 promulgada modifica el Código Civil y Comercial de la Nación y establece nuevas reglas para los contratos de locación. La norma había sido sancionada por el Congreso el 11 de junio pasado. Entre los referenciados, dispone el aumento de 2 a 3 años de duración de los contratos y la obligación de proponer dos garantías a elegir por el propietario. 

A nivel del inquilino, el beneficiado, esta normativa innovadora específicamente implica un avance ya que establece la formalización de un mercado hasta ahora sumamente desregulado: por tal forma y en consecuencia a lo expresable, puede generarse una mayor estabilidad de precios, una mejora de la recaudación tributaria y la distribución del ingreso. 

Asimismo, se instaura el Programa Nacional de Alquiler Social para adopción de medidas facilitadoras respecto al acceso a la vivienda digna en alquiler mediante contratación formal, brindando del mismo orden una mayor atención directamente hacia aquellas personas en situación de violencia de género. En ese orden, concretamente se abocan a la regulación de la actividad de las entidades que otorgan garantías de fianza o seguros de caución y, asimismo, la promoción de un seguro obligatorio para cubrir las faltas de pago de alquileres y las indemnizaciones por daños y ocupación indebida de inmueble, todos elementos orientados concretamente para beneficiar la calidad de vida del inquilino en tiempos de pandemia. Sin ir más lejos, se trata de una medida de excelencia para mejorar las condiciones socialmente. 

ABOGADO- DOCENTE UNIVERSITARIO