En Argentina tenemos una costumbre desde hace décadas que consiste en ahorrar en dólares. Los pesos son transaccionales; los dólares, ahorro. Años de políticas públicas erráticas han empujado al ahorrista a proteger su dinero comprando la divisa estadounidense y muchas veces, por desconfiar del sistema bancario, fueron retirados de los Bancos. Dólares hay, pero no están en manos del Estado.

Un punto a tener en consideración es que el hecho de tener dólares, en sí mismo, no genera ninguna renta ni ganancia y hasta es impactado por la inflación de EEUU que ronda el 2% anual, por lo que emerge la pregunta, ¿qué hacemos con los dólares?

El Mercado bursátil ofrece múltiples alternativas para todo tipo de inversores, sean grandes, chicos, arriesgados o conservadores. En el campo de la renta fija tenemos principalmente los Bonos corporativos pero también Fondos Comunes de Inversión con diferentes carteras, de acuerdo a la visión de cada inversor.

Las últimas licitaciones de ONs se emitieron entre el 10% y el 12% anual en dólares con pagos trimestrales de renta, por lo que son muy amigables para el inversor medio, pero también en el mercado secundario se pueden comprar una gran variedad, tanto en pesos como en dólares, pero con pagos de capital y renta en dólares. Es una buena alternativa para dolarizar la cartera.

En el mercado secundario los Bonos están cotizando bajo la par, por lo que se pueden obtener rentabilidades a 2021-2022 mayores a las que se obtienen en mercado primario. El inversor puede armar una cartera con 2 o 3 instrumentos que le signifique recibir rentas en dólares durante buena parte de los meses del año.

Las Obligaciones Negociables a las que se puede acceder son principalmente empresas de primer nivel como Pampa Energía, IRSA, Cresud, Vista Oil & Gas, YPF, Tecpetrol u otras alternativas donde uno puede exponerse a un sector u otro o combinación de sectores que le resulte más cómodo.

 

Por su parte, la industria de Fondos Comunes de Inversión ofrece en dólares dos grandes alternativas: una invirtiendo localmente y otra invirtiendo en el exterior Localmente tenemos los fondos que centran sus carteras en Obligaciones Negociables, también tenemos los Fondos que invierten en Bonos Soberanos, pero para perfiles agresivos.

En el caso de los Fondos del exterior, tenemos varias opciones de riesgo bajo o moderado ya que invierten en carteras diversificadas de Bonos corporativos o soberanos latinoamericanos. Muchos de ellos también agregan a sus carteras Bonos de Estados Unidos. La principal ventaja para el inversor minorista es la posibilidad de colocar su cartera en activos del exterior que no se vean impactados por el riesgo argentino. Son opciones interesantes para un perfil que pretende diversificar su cartera con montos bajos.

En el campo de la renta variable se puede invertir desde Argentina con una cuenta comitente local en Cedears. Estos certificados permiten invertir en acciones del exterior, dan los mismos derechos que tener una acción afuera y se pueden comprar o vender en dólares o pesos. Estos activos también entregan dividendos en dólares y por consiguiente, son una buena alternativa para los perfiles más agresivos.

Una cartera correctamente diversificada debería tener alguna de estas alternativas ponderando renta fija o renta variable de acuerdo a cada perfil del inversor. La inversión tanto en FCI, ONs, Bonos soberanos u otras alternativas más complejas, se deben canalizar a través de sociedades de Bolsa que podrán ayudar a cualquier inversor a armar una cartera de acuerdo a sus necesidades.

*Asesor financiero Wealth Management de Bull Market Brokers