PARIDAD EN LA MACRO

Pobreza, bajos ingresos e inflación, ¿hacia dónde vamos?

Las personas que trabajan en el sector privado no registrado las más perjudicadas, ya que sus salarios acusaron una mejora de solo 159,3%; es decir, más de 112 puntos por debajo de la inflación interanual.

En los últimos días de septiembre, el INDEC publicó las cifras de pobreza e indigencia correspondientes al primer semestre de 2024. Sin dudas, son datos que le duelen a la gran mayoría de las personas que viven en Argentina, ya que se relevaron 15,7 millones de personas pobres (un 52,9% del total abarcado por la EPH) y 5,4 millones de personas bajo la línea de indigencia (18,1%). 

Los resultados del relevamiento son realmente críticos, ya que una persona es considerada indigente cuando su ingreso no alcanza para cubrir la Canasta Básica Alimentaria ($349.073), siendo que la entrada promedio de un hogar indigente es de tan solo $232.453.

 

Cuánto creció la pobreza en el Gobierno de Milei

Si bien los elevados índices de pobreza no son novedad en nuestro país, resulta importante tener en cuenta que esta es la primera medición de la pobreza bajo la gestión de Javier Milei, por lo que es importante comparar los valores que arrojó la EPH contra los del primer semestre de 2023. Al hacerlo, se puede constatar un aumento de 10,7 puntos en los hogares y de 11,2 puntos en las personas.

Por su parte, la indigencia registró un incremento de 4,9 puntos en los hogares y de 6,2 puntos en las personas. Las regiones más afectadas fueron el noreste del país, con un aumento de la pobreza de casi 21 puntos para los hogares y de 19,5 puntos para los hogares .

En la misma región, la indigencia registró 12,6 puntos para las personas y 9,5 puntos para los hogares. No obstante, se evidenció un aumento tanto de la pobreza como de la indigencia en todas las regiones del país.

En lo que respecta a los grupos de edad, más de dos tercios de los niños y niñas de hasta 14 años son pobres (66,1%). Esta es una situación que hay que atender con suma urgencia debido a que las consecuencias de la pobreza infantil son de largo plazo y abarcan temas como la malnutrición y las dificultades para acceder a la educación, así como también posteriormente a un trabajo.

Los niños y las niñas en esta situación pueden verse obligados a trabajar como forma de ayuda a sus familias e incluso pueden terminar en redes de trata de personas o siendo explotados en el narcomenudeo.

También es interesante analizar el aumento de la Canasta Básica Total (CBT) y la Canasta Básica Alimentaria (CBA) frente al mismo semestre de 2023 junto con la evolución de los precios de la economía. Según datos del INDEC, el ingreso total familiar registró un aumento interanual de 217,4%, mientras que la CBA se incrementó un 290,9% y la CBT un 285,4%.

Si miramos estos números junto con la evolución de los precios de la economía, la inflación interanual entre julio de 2023 y junio de 2024 acumuló un 271,5%, por lo que tanto la CBA como la CBT tuvieron incrementos mayores que el nivel general de precios. Cabe destacar que los meses con mayor inflación fueron diciembre (25,5%), enero (20,6%) y febrero (13,7%), producto de la inestabilidad generada por el balotaje, la asunción de un gobierno libertario y la fuerte devaluación.

 

Si analizamos los ingresos de manera interanual, la variación del índice de salarios fue de 216,8% en el nivel general, siendo las personas que trabajan en el sector privado no registrado las más perjudicadas, ya que sus salarios acusaron una mejora de solo 159,3%; es decir, más de 112 puntos por debajo de la inflación interanual.

Dentro del sector registrado, aquellas personas que trabajan en el Estado fueron las más perjudicadas, ya que registraron un aumento salarial interanual de 186,8% junto con despidos masivos en varios organismos, renovaciones trimestrales para las personas contratadas y una modificación estructural de la Ley de Empleo Público que atentó contra varios derechos adquiridos de los empleados estatales.

Un último análisis que se debe realizar es la distribución del ingreso dentro de las familias. De acuerdo con el último relevamiento del INDEC, la suma total de ingresos aumentó un 234,6% para todos los hogares; es decir, casi 37 puntos menos que la inflación. El ingreso medio fue de $458.474, pero al analizar ese valor segmentado se puede apreciar que las personas de estratos bajos percibieron un ingreso promedio de $156.476, mientras que los estratos más altos recibieron un ingreso promedio de $1.133.786.

 No obstante, la brecha de ingresos (la diferencia entre los hogares que más ganan y los que menos ganan) se mantuvo constante frente a los valores del segundo trimestre de 2022 y de 2023. También la brecha de género se mantuvo en valores cercanos al 27%. Un valor que hay que seguir en los próximos trimestres es el coeficiente de Gini, ya que mide la desigualdad entre los ingresos de las personas y registró una suba con respecto al segundo trimestre de 2023, ubicándose en 0,467.

Es importante que se realice un seguimiento de estos guarismos y que las políticas de ajuste del Gobierno adquieran un enfoque más humano, ya que de nada no sirve un Estado con las arcas superavitarias si hay cada vez más compatriotas que no pueden satisfacer dignamente sus necesidades de alimentación, vestimenta y esparcimiento.

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