El mercado de valores de Estados Unidos es el más grande a nivel global, seguido por otros como el de Reino Unido y Japón. Las inversiones internacionales que se realizan en esos mercados se efectúan generalmente a través de una cadena de intermediarios que se encuentran ubicados en distintas jurisdicciones.

 

Las rentas que se obtienen por la inversión en esos mercados se encuentran por lo general sometidas a imposición en esos países y tributan mediante retención en la fuente. Algunas jurisdicciones mantienen procedimientos que permiten que aquellos inversores sujetos a una tasa de retención especial en virtud de beneficios otorgados bajo un Convenio para Evitar la Doble Tributación (en adelante “CDT”), puedan acceder a esa alícuota especial en el momento de pagarse la renta (en adelante “Alivio en la Fuente”).

 

En aquellas jurisdicciones en donde no está previsto ese tipo de procedimientos, los inversores deben transitar un proceso de repetición de impuestos con posterioridad al pago de la renta.

 

Para el correcto funcionamiento del procedimiento de Alivio en la Fuente, es necesario que el agente de retención pueda conocer quién es el beneficiario  de la renta y su país de residencia; situación que por supuesto resulta dificultosa cuando entre el que paga y el beneficiario final se encuentra una larga cadena de intermediarios.

 

Estados Unidos ha sido pionero en el diseño y reglamentación del régimen de intermediarios que permite el Alivio en la Fuente (en adelante “Régimen del Capitulo 3”). Este régimen sirvió como modelo para el proyecto TRACE (TreatyRelief and ComplianceEnhancement) promovido por la OCDE.

 

En general el Régimen del Capítulo 3 dispone que el agente de retención debe retener el 30% sobre la renta a distribuir (“FDAP” por sus siglas en inglés), a menos que pueda fehacientemente asociar el pago a un determinado beneficiario sujeto a una retención menor o que acredite que se encuentra exento. Bajo esa premisa, se requiere que la información referida al beneficiario fluya hasta el agente que efectúa el pago de las rentas en EE. UU.

 

El Régimen del Capitulo 3

 

Estas regulaciones determinan la documentación requerida, la retención a aplicar, la forma de efectuar el depósito de impuestos y el reporte de aquellas ganancias de fuente norteamericana, que sean pagadas a un sujeto que no sea norteamericano a través de una entidad financiera intermediaria.

 

El procedimiento y las obligaciones de cumplimiento de las entidades financieras dependen de su clasificación como entidad “Calificada” (“QI” por sus siglas en inglés) o “No Calificada” (“NQI” por sus siglas en inglés). Las primeras mantienen un acuerdo con el IRS a cambio de una menor carga de obligaciones y consiguientemente reducción en los costos de cumplimiento. Los segundos, no mantienen un acuerdo con el IRS pero deben igualmente cumplimentar con las normas de este régimen.

 

Los inversores sujetos a una tasa de retención especial por las rentas FDAP pueden acceder al Alivio en la Fuente a través de un QI que cumplimente con este Régimen. El NQI no puede gestionar directamente a sus clientes un Alivio en la Fuente y debe efectuarlo a través del QI que se encuentre arriba en la cadena de custodia.

 

La obligación para los intermediarios de cumplimentar con el Régimen del Capítulo 3 nace principalmente por recibir renta de fuente norteamericana; es decir, estas obligaciones existen independientemente de que los intermediarios decidan o no entrar en un acuerdo directo con el IRS asumiendo determinadas obligaciones (QI Agreement) o de la alícuota que finalmente corresponda aplicar.

 

Cumplimiento por países sin CDT

 

Algunos intermediarios argentinos consideran que como sus clientes son residentes locales y teniendo en cuenta que la Argentina no mantiene un CDT con EE.UU., el cumplimiento del Régimen del Capítulo 3 sería innecesario ya que de todas maneras la retención en la fuente ascendería al 30%.

 

Ese entendimiento es erróneo por varios motivos. En primer lugar, existe renta FDAP por inversiones en valores que se encuentra exenta de impuestos en los EEUU (entre otros “interest portfolio”), la cual pasaría a quedar sometida a una retención del 30% en caso de comprobarse incumplimientos al régimen. En segundo lugar, es posible que el intermediario mantenga clientes residentes en países con CDT con EEUU o incluso clientes norteamericanos, los cuales tienen otra forma de tributación o alícuota. Pero adicionalmente, debe comprenderse que esta postura de no cumplimentar por considerar que la retención no evidenciaría variación, genera una contingencia de importantes sumas de dinero por sanciones del IRS.

Cumplimiento y reporte en cascada

 

Cada una de las entidades financieras intervinientes en la cadena, tienen obligación de reportar las rentas pagadas y las retenciones aplicadas. Es un régimen de reporte en cascada, donde el IRS recibe información de los distintos sujetos intervinientes permitiéndole el ejercicio de un control efectivo.

 

Estos reportes se realizan mediante Formularios identificados como 1042-S y deben ser remitidos al IRS y eventualmente también a los clientes/beneficiarios de las rentas. Los QI protegen la identidad de sus clientes directos a través de reportes globales por tipo de renta y beneficiario, y no deben remitir copias de estos formularios a sus clientes directos.

 

Los NQI, por el contrario, deben informar respecto de sus clientes al IRS (o eventualmente al QI que se encuentra arriba en la cadena), y remitir copias de dichos reportes a cada uno de los beneficiarios.

 

 

 

Sanciones , vencimientos 2020 y COVID-19

 

El 15 de marzo (16 de abril en caso de haberse solicitado extensión automática) venció el plazo para remitir los reportes1042-S al IRS y en su caso a los beneficiarios. ETambién el plazo para las declaraciones juradas 1042 (o 15 de septiembre si se solicitó extensión).

 

La falta de remisión de los Formularios 1042-S conlleva multas cuya graduación depende de la fecha en la que finalmente se cumplimente con la misma. Estas multas van de USD 50 a USD 550 por formulario. Así, un NQI con 900 clientes y dos tipos de rentas que no hubiese cumplido con estos F1042-S mantendría a Junio/2020 una contingencia por multa de al menos USD 396.000.

 

Por otro lado, los QI mantienen determinadas obligaciones bajo el QI Agreementy deben presentar certificaciones y efectuar revisiones de cumplimiento en forma periódica. El período de certificación generalmente es de tres años calendario. Si el año de revisión periódica elegido por el QI es 2017 o 2018 entonces la fecha para remitir la certificación es el 15/12/ 2020 (prórroga por COVID-19). En caso de elegirse 2019, la fecha de certificación es el 31/12/2020.