Desde fines de febrero el SP500, principal índice americano bursátil, transita una altísima volatilidad y aún nos resta saber cómo terminará el mes de abril y cómo lo hará en mayo.

La coronacrisis afectó las expectativas de los inversores y es preciso preguntarnos entonces: ¿hacia donde irán las bolsas del mundo en las semanas venideras? La respuesta debe ensayarse observando atentamente tres variables.

Decisiones de la Reserva Federal
En primer lugar es importante contemplar que si el SP500 sube, no lo hará por mucho tiempo. La Reserva Federal ( FED) se está encargando de arruinarlo todo, si un banco central emite a desmedida con manotazos de ahogado, irá en contra de la moneda. Y la mejor forma de hacerlo es comprar activos financieros. ¿Pero cuánto tiempo puede durar eso?

Tal como señala el analista Lucas Meyer, “la FED está dispuesta a hacer todas las trampas necesarias para mantener las bolsas en pie”. En ese sentido, la previsión más razonable sería que el mercado financiero crezca y principalmente también lo haga su índice más representativo, el SP500.

Aunque esta suba represente la opción más evidente, en realidad no es la más probable ya que si los inversores no creen en la política de la FED, la corrección catastrófica (50-70% menos) se va a producir en el transcurso de este año.


Liquidez de los fondos 

Los fondos están líquidos por temor a la gran recesión, y eso genera un efecto negativo para la bolsa porque el dinero se encuentra en efectivo y no en activos. Ahora bien, ¿hacia qué tipo de activos se destinarían?

Aunque no tengamos certezas, sabemos que el abanico es amplio y que la bolsa no es el único horizonte posible. Los fondos poseen hoy en valores relativos, la liquidez más grande de su historia porque obviamente nadie sabe hacía dónde irán a dispararse.

La única certeza es que la volatilidad continuará y que no hay indicadores que permitan pronosticar si habrá un alto crecimiento en signo positivo o negativo.


Un segundo pico del virus


Algunos fondos de inversión e incluso la Reserva Federal indican en sus reportes, una muy probable segunda oleada de la pandemia en el mundo. Este escenario, implicaría una mayor aceleración de la recesión global, con la consecuente pérdida de riqueza y caída de flujo de dinero hacia los mercados.

Esta situación se mantiene latente y es el riesgo más alto que ningún analista financiero puede prever, mucho menos la aceleración de la caída ante tal situación. 
En conclusión, la suma de factores mencionados jugarán un rol determinante a la hora de poder establecer hacia dónde se dirige el SP500 en el corto plazo, sin dejar de observar el precio de las materias primas como el petróleo y el oro. 

*Economista- CEO Fintech Más Inversiones