El salario emocional (o sustentable) es la retribución no económica que se le hace a un colaborador con el objetivo de mantener los niveles de motivación elevados y lograr un balance positivo entre su vida laboral y personal.

Si bien el salario es el factor motivacional por excelencia, cada vez más, y sobre todo impulsado por las nuevas generaciones, las personas a la hora de escuchar una propuesta laboral ponen foco en otros aspectos: la compensación total (beneficios y prácticas de work life balance), el esquema de trabajo, las posibilidades de crecimiento y desarrollo, el clima laboral, el estilo de liderazgo, la responsabilidad social empresaria de la empresa, su cuidado por el medio ambiente, su cultura, entre otros.

El salario emocional que se aplica desde hace muchos años como concepto de atracción y retención de colaboradores, es importante asociarlo a la cada vez más fuerte tendencia de prácticas de branding y construcción de marca empleadora, la “reputación” que tiene una compañía, su nombre, la imagen que los empleados, pero también la gente que no forma parte de la empresa, tienen sobre ella.

Las empresas le prestan cada vez más atención porque nos encontramos en un momento muy particular del mercado laboral, con algunas áreas y posiciones donde la demanda supera ampliamente la oferta, la atracción y retención de talentos juega un rol clave en las organizaciones, y el peso del salario emocional para la misma, como explicábamos previamente, es clave. Si los colaboradores se encuentran motivados, deriva en un lugar más positivo y productivo para trabajar, mejora el clima laboral y, por ende, los resultados individuales y a nivel organización.

Por otro lado, en contextos de alta inflación, algunas organizaciones tratan de compensar desde otro lugar aquello que no pueden compensar salarialmente. El crecimiento del costo laboral hace que muchas veces sea necesario poner más foco en la compensación total, sin descuidar por supuesto el salario de los colaboradores, pero entendiendo que hay muchos otros aspectos que se ponen en la balanza.

La mayoría de las organizaciones hoy tomaron conciencia de la importancia del salario emocional, y según el tipo de organización, rubro y posibilidades (económicas y de operatoria del negocio), optan por diversas estrategias para poder fortalecer el salario emocional de sus colaboradores.

Las empresas que han logrado desarrollar estrategias centradas en sus colaboradores, entendiendo la percepción y valoración de ellos respecto de los beneficios, prácticas de work life balance que les otorgan y en los cuales ellas “invierten” como organización, son las que han tenido más éxito en atraer y retener colaboradores, algo que puede parecer muy obvio pero que pocas organizaciones realizan.

También aquellas que entienden que el panorama es continuo y dinámico, algo que la crisis del Covid-19 nos ha dejado muy claro, sobre todo si tomamos el ejemplo de los esquemas de trabajos. Las empresas que se resisten a implementar esquemas híbridos de trabajo que combinen presencialidad y trabajo remoto, pudiendo realizarlo, presentan una fuerte desventaja para atraer y retener talentos.

El día de mayor motivación de un colaborador es el día de su ingreso, sostenerlo en el tiempo es el desafío más difícil.

 

*CEO de HUCAP