La carrera por la presidencia estadounidense entró a la recta final en el medio de varios acontecimientos: las disputas por un nuevo paquete de estímulos para paliar los efectos de la pandemia, Donald Trump contagiado de coronavirus, debates presidenciales y una economía que empieza a mostrar indicios de recuperación pero que no termina de repuntar. Frente a este escenario, el inversor se ve en la necesidad de administrar su cartera con discreción e inteligencia para poder salir airoso de la incertidumbre.

A principios de año, la economía estadounidense presentaba niveles de desempleo en mínimos históricos y, a pesar de algunas críticas en aspectos muy puntuales, nadie dudaba que Trump iba a ser reelegido para un segundo mandato. La llegada de la pandemia y la administración de la crisis cambió drásticamente el panorama y esto se puede ver en cómo lo aprovecha su contrincante, Joe Biden, tanto en el debate como en sus declaraciones mediáticas.

Hoy Estados Unidos es el país con mayor cantidad de fallecidos por COVID-19 superando las 200 mil muertes, y el jefe de Gobierno ha hecho múltiples comentarios subestimando la enfermedad y el uso de barbijos. La pandemia, además, aparejó una crisis económica muy aguda debido a las medidas de confinamiento que debieron implementar los Estados para controlar la propagación del virus, lo que deterioró fuertemente la actividad económica, conllevó a un aumento sin precedentes del desempleo y, en consecuencia, deterioró el ánimo de los votantes.

En este escenario, el actual mandatario y candidato a la reelección, Donald Trump, y su contrincante demócrata y ex vicepresidente, Joe Biden, juegan sus últimas cartas en las semanas previas a las elecciones del 3 de noviembre. En sus propuestas de campaña, por un lado, se pueden destacar algunos puntos que tienen en común. Tanto las de Trump como las de Biden apuntan al fomento de la creación de empleo y la ejecución de políticas de “Made in USA”, es decir, impulsar la manufactura y exportación de productos y servicios elaborados en el país. En complemento, al ser la pandemia uno de los ejes centrales en la preocupación de los ciudadanos estadounidenses, ambos candidatos prometen planes muy ambiciosos para paliar la crisis actual con el objetivo de “volver a la normalidad” en el corto plazo. Por otro lado, existen diferencias profundas en los objetivos planteados por los aspirantes a la Casa Blanca. Mientras que el Presidente propone profundizar sus políticas actuales de beneficios impositivos, desregulación de los mercados y mucha confrontación en las relaciones internacionales, Joe Biden plantea una política económica más sustentable basada en el fomento de la energía limpia e inversión verde, un sistema impositivo enfocado en gravar a los ciudadanos de mayores ingresos y una política exterior más dialoguista.

Hay distintas variables que está mirando el mercado, que nos anticipan un escenario cargado de mucha volatilidad en el corto plazo. Por un lado, el viernes pasado se dio a conocer que Donald Trump contrajo Covid-19. Si bien ese día los principales índices de Wall Street protagonizaron una fuerte caída, hubo optimismo luego de que el funcionario abandonara el hospital militar Walter Reed para regresar a la Casa Blanca a menos de una semana de ser diagnosticado.

Sin embargo, esta noticia cambió drásticamente la configuración de los debates presidenciales. La organización que los lleva a cabo definió que el próximo, programado para el 13 de octubre, sea virtual pero Trump ya manifestó que no participará bajo esta modalidad.

Sumado a esto, lo que acrecienta aún más la incertidumbre son las altas probabilidades de que el 3 de noviembre, luego del cierre de los comicios, no se sepa con certeza quién será el próximo Presidente ya que gran parte de los votantes podría emitir su sufragio vía correo, ante las complicaciones y los temores que apareja la pandemia.

Dado este contexto, el inversor puede planificar su cartera considerando los distintos escenarios posibles. Para los perfiles más conservadores, que tengan por objetivo transitar este momento con calma, una opción es mantenerse líquidos en dólares. A través de invertirOnline pueden acceder a Cuenta Remunerada en dólares, que genera intereses a una tasa del 0.5% nominal anual. Otra manera de resguardarse de la incertidumbre del mercado, a la par que se cubre el capital de la variación del tipo de cambio, es invertir en Oro, que es por excelencia el activo de refugio de valor elegido por los inversores. En el mercado local no hay una manera directa de acceder a este commoditie a través de la bolsa, pero se puede invertir en la principal minera del mundo que es Barrick Gold, comprando su Cedear, que lo encontrarán con el nombre de GOLD, sin perder de vista los riesgos propios de un activo de renta variable. Para los que tengan cuenta en Estados Unidos, pueden invertir sus dólares en el ETF GLD, que es un Fondo que cotiza en bolsa y que invierte directamente en oro con el fin de replicar su valor. De hecho, hace poco se convirtió en uno de los principales tenedores de oro en el mundo, incluso más que muchos Bancos Centrales de importantes países.

Para los perfiles que tengan un apetito mayor por el riesgo, con un horizonte de inversión de largo plazo y que anticipen un escenario favorable a Biden, los activos vinculados con las energías renovables surgen como una alternativa atractiva teniendo en cuenta sus promesas para incentivar el desarrollo de este sector, en pos de una economía más sustentable. En este sentido, los fondos de inversión Invesco Solar ETF (NYSE: TAN) y el iShares Global Clean Energy ETF (NASDAQ: ICLN), enfocados en el desarrollo de energía limpia, son los más importantes del sector y podrían verse beneficiados. En contraparte, los sectores bancarios y de hidrocarburos podrían verse perjudicados ante una victoria del candidato demócrata, ya que es posible que se busquen implementar mayores controles y regulaciones para estas industrias.

En el caso que Trump resulte ganador de las elecciones, ocurre lo contrario. Lo más esperable es que se mantengan las políticas “pro mercado” y siga vigente en su agenda continuar con la política de eliminar regulaciones y apoyar el desarrollo de energías fósiles. De esta manera, el sector energético y el financiero podrían verse más beneficiados en un segundo mandato del candidato por el partido republicano. Una opción para invertir en estos sectores desde su cuenta en Estados Unidos sin arriesgarse por elegir una sola empresa, es a través de los ETFs XLE, enfocado en los hidrocarburos, y el Financial Select Sector, que cotiza con el ticker XLF. Se puede realizar a través de invertirOnline y el monto mínimo de inversión es de USD1000.

*Analista de Research de invertirOnline