Bergoglio es Bergoglio, no se parece a nadie
Bergoglio percibe que está derramado de luz y fortaleza
Milagro: hoy ningún medio lo dio por muerto a Francisco. Tampoco dijeron que está desahuciado. En un video que grabó antes de internarse, que se conoció el 4 de marzo, pidió por las familias que están en crisis. Utiliza mucho la palabra perdón.
Es sabio: hay que aprender a perdonarse para salir a flote. Bergoglio está hablado y escrito siempre con anticipación. El todo lo hace siempre solo. Escribe de puño y letra las homilías. Por ejemplo, ya tiene resuelto, no bocetado, lista, toda la Semana Santa. Cuando viajó a Roma para él cónclave y fue elegido Papa mandó pedir a la catedral su homilía del Jueves Santo, que la había dejado lista.
En Roma y en Buenos Aires se leyó el mismo texto. Insólito. Bergoglio es Bergoglio. No se parece a nadie. Es una persona única, llena de curiosidades. El miércoles de ceniza se lo extraña en Buenos Aires.
La catedral explotaba de gente que hacía fila para que él le impusiera la cruz en la frente. Muchos, ese día, después de la ceremonia, no nos lavábamos la cara para guardar una bendición, que sin duda era efímera. Nos llamábamos entre nosotros “los frente negra”.
Parecíamos chicos, aunque éramos adultos. Una característica de Bergoglio es que, en más de una oportunidad, te hace sentir niño. En la catequesis era único.
Por esos días, febrero del 2013, hicimos una nota con unos chicos que se preparaban para el catecismo. Él les explicaba como un cuento del cielo, el infierno, el demonio, de quien hizo una descripción muy detallada.
Al final preguntó, para comprobar que habían entendido: "¿Quién se anima a decir quién es el diablo?". Se levantó uno como un resorte y dijo: "Yo sé quién es el diablo. El diablo es un hijo de puta”. Bergoglio, en lugar de reprenderlo, le respondió: “Muy bien”. Inolvidables sus lecciones de vida. Día a día, vamos a hacer un pequeño Bergoglio ilustrado, como el diccionario Larousse. Crónica caminó a su lado 14 cuaresmas.
Por estos días, él sabe que Dios obra según su voluntad. Bergoglio está abierto a esto. Al tiempo que percibe que está derramado de luz y fortaleza. El viernes a las 20, los amigos de Bergoglio convocan a una marcha con velas desde Avenida de Mayo y 9 de Julio hasta la Catedral.
Uno de los que está invitando es Juan Grabois, recién llegado de Roma, tras haber rezado y ayunado por la recuperación de Francisco. Vamos a ir unidos en el corazón del Papa. La piedad popular peregrina y con fe. El cielo puede esperar.

