El Banco Central de la República Argentina y el bien común
El BCRA debe conformar su directorio con representantes de las fuerzas del Trabajo, de la Producción y de las provincias argentinas
En tiempos en los que se intenta instalar una discusión sobre el papel del Banco Central de la República Argentina (BCRA), vale la pena repasar su historia como "proveedor" de "medios de pago" a la comunidad.
Para ello es necesario retrotraerse a la génesis de la moneda, tal cual se hizo en "Venían a fortalecer al Sector Privado, pero lo están fundiendo" Parte I (BAE Negocios 11-05-2026), donde se resaltó el tránsito desde una práctica de trueque, a un intercambio de bienes y servicios influido por la relación de precios.
En esta dirección, algunos historiadores adjudican a la "Orden Templaria" (siglos XII, XIII y XIV d. C.) no la invención del dinero como tal (que ya existía en forma de monedas metálicas desde tiempos remotos), pero sí el de la moneda fiduciaria[1], el perfeccionamiento de la banca moderna y las transferencias internacionales[2].
Todas estas maravillosas herramientas, diseñadas a lo largo de centenares de años por diversos pueblos y comunidades, en nuestro país, son provistas por el BCRA, que emite moneda (a la que registra, contablemente, como "Pasivo") con la contraparte (en el "Activo") de las Reservas en Divisas, los Bonos y los Redescuentos al Sector Financiero, entre otros para facilitar las transacciones.
Este milenario instrumento supera con creces el derrotero del Banco Central, que cuenta solamente con nueve décadas de existencia, pues su creación en el año 1935 (durante la presidencia de Agustín P. Justo), fue una de las respuestas institucionales a la crisis económica mundial de 1929[3].
La entidad creada tuvo como objetivos iniciales:
· concentrar el monopolio de la emisión de billetes,
· normalizar el sistema monetario,
· actuar (para salvar los bancos en problemas) como "prestamista de última instancia"
y
· regular el crédito nacional.
Ahora bien, ¿en qué circunstancias puede "crear numerario" preservando sus cualidades específicas[4]?
Solo cuando -como se sostuvo en "Otra inconsistencia...lo monetario y el frente externo" (BAE Negocios 07-06-2026)- exista:
· Crecimiento de la Actividad: ya que el Sistema Financiero Ampliado solicita a la autoridad monetaria un redescuento (préstamo) porque tiene "en carpeta" proyectos rentables pero ha agotado su capacidad prestable;
· Ingreso de Divisas: entran dólares al BCRA (por exportaciones, deuda -pública o privada- o inversión extranjera) y este emite pesos correspondientes al tipo de cambio vigente
y
· Déficit Fiscal: a causa de que el Sector Público no recaudó lo suficiente para honrar sus gastos y le ordena al BCRA el giro de los fondos para cumplir con los compromisos. Si la Demanda de Dinero absorbe la mayor oferta, esta circunstancia no genera inconvenientes al funcionamiento armonioso de la Economía; pero si no es así, el mayor gasto incurrido es financiado con el "impuesto inflacionario".
Definidas sus incumbencias, se pueden escudriñar los dichos del Poder Ejecutivo referidos a las ...
Modificaciones a la Carta Orgánica del BCRA
El objetivo y las funciones siempre han sido motivo de controversias, algunas con buenos fundamentos, pero otras, producto de confusiones deliberadas o espontáneas.
En uno de los extremos, se sitúan aquellos que adscriben, explícita o implícitamente, a la mal llamada Teoría Monetaria Moderna[5], que sostiene: "todo Déficit Fiscal puede ser financiado con emisión sin mayores consecuencias".
Contrario sensu, se encuentran los que militan una versión extrema de la Teoría Cuantitativa del Dinero, que define que la inflación sólo admite causas monetarias.
Para los primeros: el Banco Central debe tener multiplicidad de objetivos.
En cambio en los segundos: obliga ser único y excluyente, la estabilidad de precios.
Ninguna de las dos "posiciones" tiene sustento teórico ni se avala por la experiencia, pero sigue siendo sostenida con insistencia.
Crear dinero al antojo siempre ha llevado indefectiblemente a la inflación y al desorden macroeconómico pero, restringir la cantidad de dinero, ante una variación del Índice de Precios al Consumidor (variable proxy de la inflación), inevitablemente ha derivado en una recesión y en la paulatina desaparición del crédito al sector privado.
Es dable resaltar que el ciclo más extenso de Desarrollo Empresarial, en nuestro país, en este siglo, se produjo antes de la modificación estatutaria del BCRA en el año 2012.
Ello fue posible porque se entendió que las señales para el crecimiento de la economía con una justa distribución del ingreso obligatoriamente han de diseñarse e implementarse desde el Ministerio de Economía, con una actitud esencialmente pasiva del Órgano Regulador, que ajuste su accionar a lo ut supra señalado.
Así "las cosas" para que el Banco Central de la República Argentina cumpla su cometido, teniendo como tea votiva el Bien Común, es condición sine qua non conformar su directorio con representantes de las fuerzas del Trabajo, de la Producción y de las provincias argentinas.
He aquí la verdadera transformación, lo demás es puro cuento[6].
¡Dios guíe a nuestros decisores!
Lic. Guillermo Moreno
Lic. Pablo Challú
Lic. Walter Romero
Agradecemos la colaboración de Roberto Nuesch
[1] Fiducia: del latín, que significa "confianza", es el fundamento psicológico y legal que transforma a un objeto sin valor intrínseco en dinero o moneda, basándose exclusivamente en la fe colectiva de que será aceptado como medio de pago.
[2] El "sistema" implementado, hace 800 años, por los "Caballeros" funcionaba así:
El Problema del Viaje: en el siglo XII, tras la Primera Cruzada, viajar a Tierra Santa era extremadamente peligroso por los salteadores. Llevar oro o plata encima era una invitación al robo o al asesinato.
"Recibo" o Carta de Crédito: un peregrino o noble podía dejar sus valores (oro, tierras o dinero) en una casa templaria en Europa (como en París o Londres). A cambio, recibía un documento cifrado (un precursor de la letra de cambio o el cheque de viajero).
Retiro en el Destino: al llegar a Jerusalén o Acre, el viajero presentaba ese papel en la sede local de la Orden. Los Templarios verificaban la autenticidad del documento (usando códigos propios para evitar falsificaciones) y le entregaban el equivalente en moneda local.
Innovación Bancaria: fue que el dinero físico no viajaba con la persona. Los Templarios simplemente compensaban sus libros contables entre sus distintas sedes ("encomiendas"), actuando como una red financiera multinacional.
Gracias a este sistema, la Orden se convirtió en la institución financiera más poderosa de Europa, lo que les acarrearía los serios problemas que derivaron en su disolución.
[3] Hasta 1929 existió la llamada "Caja de Conversión", cerrada por un Decreto del Presidente Hipólito Yrigoyen y, luego, un cúmulo de normativas, hasta que por Ley 12.155, promulgada el 27/03/1935 de funda el BCRA.
[4] Sus cualidades específicas son:
· Medio de Pago: instrumento homogeneizado bajo el monopolio del BCRA para liquidar transacciones y regular la liquidez del mercado.
· Unidad de Cuenta: patrón de medida oficial para determinar precios y contratos, estabilizado para evitar distorsiones relativas.
· Reserva de Valor: Capacidad de conservar poder adquisitivo, respaldada por la centralización de divisas y el encaje legal.
[5] La llamada Teoría Monetaria Moderna (TMM) es, un dispositivo de encubrimiento intelectual que intenta justificar el desorden fiscal mediante la emisión descontrolada de la moneda.
[6] La célebre frase "lo demás es puro cuento" encuentra su eco analítico en las entrañas de la cultura popular rioplatense, específicamente en el tango "Esta vida es puro grupo" (1929). Con letra del poeta Enrique Carrera Sotelo y música de Alberto Tavarozzi.


