FUTBOL

El DNU de Milei, las sociedades anónimas en el fútbol y la privatización de la pelota

Javier Milei reunió a varios dirigentes vinculados con el mundo de la pelota en el piso 21 del Hotel Libertador. Todavía faltaba una semana para asumir cuando les pidió: "Preparen la privatización del fútbol". En una de sus famosas carpetas negras tenía cuánta plata le aporta el Estado a las asociaciones sin fines de lucro. Es decir, a los clubes.

El punto que desestabilizará la economía de las instituciones se dará en el momento exacto del anuncio del fin de los subsidios para cada entidad. Hoy, cerca de 8.000 clubes reciben subsidios para la luz, el gas y el agua, una iniciativa que tuvo su punto más importante cuando fue anunciada hace más de un año por el gobierno de Alberto Fernández.

Casi $1.000 millones al año aporta actualmente el Estado para todas esas instituciones que, entre otras disciplinas, disfrutan de la pelota. No solamente eso, también gozan de los impuestos que deben pagar las entidades, como el ABL, que pueden abonarse en cómodas cuotas.

Esa cómoda oficina del hotel donde funcionó durante tanto tiempo la casa del nuevo poder en el país no sirvió únicamente para decidir ministros o para resolver acuerdos estratégicos para un nuevo Congreso, también fue utilizada para obtener información de algunos dirigentes que están trabajando en las sombras para intentar cambiar al negocio del fútbol a nivel nacional. Fue el propio Mauricio Macri quien habló con Milei sobre la importancia de darle un giro a la política deportiva.

El ex mandatario sigue siendo un hombre clave en la cúpula de la FIFA, a tal punto que se habló en uno de esos encuentros de invitar a Gianni Infantino, titular de la institución mundial, a la asunción del libertario No es un dato menor. Milei tiene el respaldo de la FIFA para cambiar la hoja de ruta del mundo de la pasión.

La idea es tomar la ley que logró darle un giro al fútbol en Brasil, donde conviven ambas sociedades, las sin fines de lucro y las anónimas. Claro que el poder del dinero mueve debilidades y cubre necesidades. Quizá por eso, Milei ya tiene como objetivo que uno de sus dirigentes amigos vaya a ocuparse de la AFA. Ese dirigente al que el libertario le gustaría ver en el poder es Matías Patanian, vicepresidente de River y quien estuvo trabajando en el hemisferio de Eduardo Eurnekian. Milei también escuchó el nombre de Rodolfo Onofrio (ex mandamás de River), sugerido por Patricia Bullrich.

D´Onofrio fue parte de la campaña de la ministra de Seguridad y Milei, ex arquero de Chacarita, fanático de Boca y admirador de Lionel Messi, no descuida el deporte.

Si bien retrocedió varios casilleros y decidió bajar a secretaría el deporte (era ministerio y estaba al mando de Matías Lammens), ahora lo va a manejar un empresario y representante de jugadores: Ricardo Schlieper, quien por ejemplo se ocupa de ser mánager de Guillermo Barros Schelotto, ex entrenador xeneize. Schlieper se enfrentó varias veces con el titular de la AFA, Claudio Tapia, especialmente por el tema de los constantes cambios en los descensos y los campeonatos.

Si alguien pensaba que Milei no mira el fútbol se equivocó. La libertad avanza, también, sobre la cancha.

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