PRESIDENCIALES 2023

El rol de los intendentes del Conurbano en la elección

Teniendo presente que en todos los discursos y declaraciones escuchadas en el último tiempo, ni la Vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, ni el Ministro de Economía Sergio Massa son parte de este gobierno, me surge pensar que bajo esta lógica el pueblo entonces votó favorablemente la gestión del Presidente Alberto Fernández, y la de los intendentes del conurbano, motor principal del peronismo.

Está claro que las PASO marcaron una cierta libertad, un dejar hacer y dejar pasar, actitud que posibilitó que un “outsider” como Milei, producto de los medios y las redes sociales, y financiado y apoyado con sus estructuras por Massa como así también por parte de Mauricio Macri, pudiera sorpresivamente lograr la “pole position” electoral. Ese resultado inesperado sirvió para que los intendentes mostraran quien manda, y que sin ellos y sus artimañas un candidato sube o baja, queda tercero o pasa a primero. Lo cierto es que el triunfo no es de Massa, ni de Kicillof, sino de los intendentes que manejan los padrones, los fiscales, las comunidades de votantes extranjeros, los votos cautivos y condicionados de los planes sociales y trabajadores estatales, entre otros mecanismos como el terror y promesas. Hoy el poder territorial de los mismos pesa más que una gobernación y una presidencia.

La ventaja electoral de Massa, garantizada ahora por el aparato del PJ a través de su estructura y sus fiscales, le puso en claro a un Milei enamorado de TikTok, que sin fiscales que no cuiden las boletas ni vuelquen los resultados en sus planillas no se gana. La falta de estos al candidato libertario le permitió garantizar un piso electoral para el oficialismo y pintar un Van Gogh que le posibilitó aumentar más su diferencia sobre este, bajando a su gusto los votos de su adversario y hasta achicar los números reales del otro. Un ejemplo claro de explicar, luego de semejante escandalo en el Municipio de Lomas de Zamora, es que el candidato es premiado por el votante con creces y no castigado. Lo cierto es que un Sergio Massa  con serias chances de ser Presidente llama a un frente de unidad nacional.  El 64% del electorado indeciso tiene dudas si de ganar el candidato peronista, este elegirá ser Pericles y convertir su gobierno en la Era de Oro, o en el  férreo comisario político francés Joseph Fouché, fundador del espionaje moderno capaz de cambiar de piel mil veces y traicionar a todos sus aliados sin el menor escrúpulo.  

Por su parte, la necedad e ineptitud de Mauricio Macri - que hace 8 meses ponía de nuevo a su partido amarillo en el gobierno -  luego de la interna cruenta y violenta a la que sometió a su espacio por deporte, su genialidad hizo que saliera tercero, volviendo casi a ser un partido vecinalista y fuera ya de jugar en las grandes ligas.

Milei sin sponsors, sin fiscales y con candidatos de su espacio ya definidos.

Un Milei sin estructura partidaria, peleado con la religión, con toda la casta política, gremial, periodística, empresarial y judicial, queda en solitario para la concreción de su añorada epopeya, dado que ese rejunte de candidatos de todos lados no lo acompañarán, porque estos ya lograron su objetivo de ser electos. Es decir, aquellos que hoy son senadores, diputados, concejales, no tienen porque financiar ni acompañar a quien siquiera les dio una entrevista ni una foto. Un escenario muy parecido en el que Menem se bajó del ballotage frente a Néstor Kirchner. Los empresarios que lo veían con chances  encuentran más atractivo financiar a Massa que está más cerca de ser, que a alguien como Milei que ahora solo no está cerca de ser, sino que solo se circunscribe  a querer ser. Su discurso absolutista e inflexible, anti-casta, lo incomoda, porque ante el nuevo escenario está obligado a convertirse en uno más de los tantos que el denostaba.

Los continuistas “rupturistas”: Santoro – Massa – Macri, y el trueque de favores.

Leandro Santoro, que tiene futuro político, decidió bajar su candidatura a pedido de Massa. Jorge Macri se convierte automáticamente  en Jefe de Gobierno sin ballotage, una maniobra que margina aun más a un Milei sin aliados, y sin el escenario electoral opositor que lo acompañe y cuide sus votos.

Analizando lo sucedido en estas elecciones con Mauricio Macri, el empresario que dejó de invertir en empresas como Sevel para ahora invertir en el control de municipios altamente rentables, implosionó a su partido presidencial, mandándolo a la quiebra y eliminando cruelmente a su nuevo directorio, el cual comenzaba a tener vuelo propio. Nada ni nadie que desafíe su imperio o plantee cierta autonomía independentista como el conciliador y frentista Horacio Rodríguez Larreta, o la beligerante Patricia Bullrich, sobrevive a su ira y su egocentrismo. Como Luis XIV es él o la nada.

Para terminar, dada las circunstancias y el contexto planteado, la gente solo vota para que los de siempre roten sus cargos en las distintas expresiones políticas, repitiendo el escenario esquematizado del que no escapa toda Latinoamérica.

 

* Secretario General del Sindicato de Trabajadores Municipales de Vicente López