Cambio de tono

La casta le dejó paso a la "alta política"

El término casta va perdiendo peso. Entra en franca contradicción con varias de las figuras del oficialismo.

El presidente Javier Milei abandonó anoche su histórica confrontación contra la casta. Al menos semánticamente, inauguró un antagonista, al que aludió en varias oportunidades: la alta política.

El cambio quedó visible en el discurso que leyó por Cadena Nacional para explicar el alcance de las reformas a la Carta Orgánica del Banco Central.

En sentido técnico, el término alude a los que diseñan las políticas de Estado, aquellos que planifican a largo plazo. Se contrapone a la baja política, personificada en las bases, quienes deben negociar la implementación de estos lineamientos. 

En sentido coloquial, en cambio, la alta política se atribuye a quienes honran con sus acciones las responsabilidades cívicas que asumen. Como contrapartida, la baja política es vinculada con la ventaja, el interés personal, la corrupción.

De persistir en la nueva caracterización, el tiempo definirá el tenor buscado. 

Una cosa es segura: el término casta entraba en franca contradicción con varias de las figuras, flamantes o con trayectoria en la actual gestión, que lo acompañaron en el Salón Blanco.

Esta nota habla de: