Los líderes sindicales están obligados a forjar un pacto nacional
El panorama nacional es incierto y con diferentes preocupaciones. Aunque hoy, con el resultado de las PASO, se lo ve a Javier Milei como una salida y la victima necesaria para que el sistema político actual, responsable de esta terrible crisis, le tire esta bomba de tiempo y lave sus culpas con aquel que se presenta como “la anti política “. De todas maneras, en la práctica éste se encuentra actualmente contaminado por los vicios más revulsivos de esta.
En Argentina, gane quien gane la elección presidencial, ya sea Javier Milei, Sergio Massa o Patricia Bullrich, lo que viene es más ajuste. Y ante esta tremenda crisis devaluatoria e inflacionaria, la dirigencia sindical no tiene propuestas que impongan una agenda altruista. El gremialismo tiene que dejar de apoyar personas y dejar de esconderse detrás de ellas. Debe abocarse a elaborar proyectos que le garanticen ser parte activa en el gobierno que viene para contribuir a la reconstrucción de esta desahuciada situación que se vive y elevar el bienestar de los trabajadores.
El primer aguinaldo en la Argentina se remonta a 1910 y fue abonado por el Intendente de la Capital M. Guiraldes. Este lo llamo Aguinaldo del Centenario. Acto seguido, el segundo antecedente se produjo en 1924, establecido por ley provincial N°619, en Jujuy, bajo la administración radical de Benjamín Villafañe. El descanso dominical, una lucha anarquista que supo arrancar la firma del Presidente Roca en 1905.
Otra lucha, la semana trágica disparada por la huelga en la metalúrgica Vasena y la huelga patagónica de la llamada Patagonia Rebelde en 1921 lograron luego de miles de muertos y heridos las 8 hs. de trabajo. Además, instalaron la pelea por salubridad laboral, el trabajo infantil y el inalcanzable pero siempre deseado salario justo. También, en 1924, la instalación del reclamo sindical hace que el presidente Alvear dicte la primera ley de jubilaciones.
Creada y unificada por socialistas y sindicalistas, nace la CGT en 1930, y logran empujar al dictador Uriburu hacia la proclamación de la indemnización por despido y vacaciones pagas (no para todos, solo para empleados de comercio). Finalmente con la llegada del peronismo al poder, el aguinaldo se convirtió en Ley. En nuestra patria, el derecho a un descanso se encuentra reconocido en la Constitución Nacional en el artículo 14 bis. Establece la protección del trabajo en sus diversas formas, asegura a los trabajadores condiciones dignas y equitativas de labor, jornadas limitadas, descanso y vacaciones pagas, retribución justa, salario mínimo, vital y móvil, y protección contra el despido arbitrario.
Hoy la globalización, la tecnología, y la pandemia, entre otros factores, fomentaron la aparición de nuevas representaciones laborales que deben estar encuadradas en una nueva legislación más progresista, pero siempre cuidando los derechos que otros trabajadores consiguieron para disfrute de terceros. El asalariado no es el responsable del fracaso de esta Nación ni de su diezmada industria. La CGT tiene que trabajar sobre un programa nacional en este nuevo escenario que ya existe, y que tiende a profundizarse. Tienen que enfocarse y pronunciarse sobre estas nuevas modalidades laborales que de a poco se vienen imponiendo, y sobre los derechos laborales que algunos candidatos quieren eliminar.
Los líderes sindicales están obligados a forjar un pacto nacional con todos los partidos políticos, acordando en qué puntos se está de acuerdo, que es lo que hace falta y que actualización de derechos laborales que se podrían hacer o faltarían legislar. La ausencia que se ve de la CGT en lugares claves del Gobierno Nacional favoreció a los movimientos sociales, quienes desplazaron holgadamente a los líderes de la central obrera en el manejo del poder económico. En la ausencia evidente en cargos ministeriales, estos movimientos han logrado que se escuchen sus reclamos, logrando imponer su política empobrecedora. Desde mi visión, solo logra como resultado frustrar a los individuos, expulsando a lo que denominan “escenografía de ausencia”.
La precarización laboral, el desempleo y la falta de acceso a los servicios básicos son problemas que afectan a millones de personas de la que todo el mundo habla, pero nadie resuelve. Solo reinventando un país desde cero y repensando todo de nuevo como lo hicieron los instruidos de antaño, podremos convertir la actual y condenatoria crisis en una liberadora oportunidad de salir adelante.
*Secretario General Sindicato de Trabajadores Municipales de Vicente López

