Narrativas factuales

Más allá de verificar, cómo narrar para reconstruir la confianza en los medios

A diferencia del fact checking, las narrativas factuales se centran en explicar cómo sabemos qué los hechos que narramos son verdaderos con el objetivo de dotar de mayor credibilidad a los contenidos periodísticos

Soledad Arréguez Manozzo
Cofundadora de Proyecto Desconfío. Experta en Alfabetización Mediática e Informacional
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¿Qué vale más hoy: tener la información correcta, o lograr que alguien crea en ella? Vivimos en una época donde nunca hubo tantos datos disponibles para contar historias. Sin embargo, nunca fue tan difícil construir confianza, de acuerdo al Digital News Report 2026. Las narrativas desinformantes, sumadas a la fatiga informativa, la evasión noticiosa y la proliferación de contenido creado por inteligencia artificial, son grandes desafíos que debe afrontar el periodismo para volver a conectar con sus audiencias.

Publicaciones en redes sociales, audios manipulados, imágenes descontextualizadas, deepfakes y memes atentan contra la conversación pública. La desinformación, entendida como toda información falsa, incorrecta y/o engañosa, construida deliberadamente para causar daño y/o obtener algún beneficio, gana terreno en el ecosistema informativo. Sin embargo, para comprender este fenómeno es necesario mirar más allá del qué se dice para analizar cómo funciona nuestra mente al recibir estas mentiras y engaños.

 En ese sentido, resulta importante entender que la desinformación rara vez "inventa" problemas, sino que opera con hechos reales y los convierte en narrativas emocionalmente convincentes para grupos y comunidades vulnerables a esos discursos. 

Esta dinámica aprovecha las tensiones del contexto y los atajos mentales para generar una emoción que mueve la conducta, sin activar un circuito de pensamiento lógico. Nadie queda exento.

Narrativas factuales: una respuesta del periodismo frente a la desinformación

No hay duda de que la verdad necesita una buena narrativa, entonces ¿cómo podemos fortalecer nuestras prácticas periodísticas frente a la desinformación

Las narrativas factuales buscan combinar el trabajo periodístico con evidencia verificable, transparencia metodológica y recursos narrativos para que la información sea comprensible, memorable y confiable.

 Esta forma de estructurar los textos periodísticos permitiría mantener la rigurosidad periodística, competir por la atención y conectar con las personas.

Narrativas factuales: cuando el proceso se vuelve parte de la noticia

Esta metodología, que exploramos desde Proyecto Desconfío, busca anticiparse a los discursos y teorías que manipulan los hechos y contaminan la conversación sobre los asuntos públicos. Es una herramienta más para que periodistas puedan robustecer sus textos con componentes que expliquen cómo se verificó la información, compartir evidencia y transparentar las decisiones editoriales.

A diferencia del fact checking, las narrativas factuales se centran en el proceso del newsmaking, explican cómo sabemos que los hechos que narramos son verdaderos con el objetivo de dotar de mayor credibilidad a los contenidos periodísticos.

Cómo reconstruir la confianza en los medios

Alrededor del mundo, distintos medios han ensayado propuestas con diferentes estrategias y abordajes, por ejemplo, la de "humanizar" sus producciones, al brindar información sobre los perfiles de los periodistas o creadores de contenido. Aquí, el hecho de conocer a las personas detrás de los artículos, videos o investigaciones, permite que las audiencias empaticen con las experiencias de estos profesionales.

Otra estrategia consiste en incorporar enlaces a documentación que sustenten la información presentada, como estadísticas, reportes y publicaciones de voces de autoridad.  De esta forma, los usuarios no solo podrían profundizar en el contenido sino también comprender dónde se han originado los datos presentes en la producción periodística, a través de la cual alcanzar una mirada integral de la temática. De hecho, este recurso puede ampliarse con párrafos especiales que aporten un contexto adicional a la noticia, de forma que las audiencias accedan a los antecedentes de los temas complejos.

El valor de las voces especializadas

Las voces especializadas son otro complemento a la hora de construir confianza. BAE Negocios, que cumple 29 años, como medio especializado en economía y finanzas, aporta.


Pero no hay que dejar de lado la emoción. El desafío es convertirla en vehículo para que el usuario llegue al dato, sin sacrificar rigurosidad.

 El periodismo también debe utilizar nuevos formatos de storytelling para traducir el dato frío en historias concretas que impacten en las comunidades. 

Todos los apoyos visuales -imágenes, videos, animaciones o elementos interactivos- contribuyen a una mejor comprensión. Las narrativas factuales no pretenden reinventar el periodismo, sino reforzar aquello que le da sentido para darnos ventaja contra los discursos desinformantes.

* Cofundadora de Proyecto Desconfío. Experta en alfabetización mediática e informacional


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