Sumergencia local, desintegración europea
Derecho económico
De acá poco para analizar en este breve espacio , que no fuera abordado por otros colegas. Además, fuera del maratón legislativo, las anécdotas del debate, la lógica pendular de los gobiernos subfederales ( un recorrido permanente , de una punta a la otra y con un centro fijo ), las alianzas necesarias, los cambios inexplicables y las trasnoches aburridas; la tarea interpretativa vendrá una vez conocida la reglamentación de la enésima emergencia.
Recordemos que en el derecho, a este último termino se lo llenó de un sentido relacionado con lo excepcional, urgente e inmediatamente necesario y que de a poco se fue alejando del idioma corriente, que señala la RAE "Brotar, salir a la superficie". De allí que prefiero acuñar este neologismo del título para no caer en la historia circular que trató Carlos Galina la semana pasada en BAE Negocios, a pesar de su cierre optimista.
Cruzando el charco, el Brexit tiene fecha de parto. El 31 de enero de 2020 se termina prácticamente medio siglo de integración europea que , para ser exactos, en 1973 había dado el gran paso de contener en una única estructura comunitaria a tres de los actores centrales de las dos grandes guerras y expandir el límite continental al insular en ese mismo momento. Irlanda y el Reino Unido (junto a Dinamarca) dejaban atrás las ideas de Churchill sobre el Plan Marshall.
Ahora se abren dos nuevos frentes. Uno es Escocia, con vocación independentista pero internalizando la experiencia del fracaso catalán. Buscan un nuevo plebiscito por la autonomía, para invertir el de 2014, pero quieren con la anuencia del gobierno de la Corona, que ya se negó.
Mientras, empieza a subir el valor geopolítico y estratégico de Irlanda. Una propiedad cerca de sus puertos multiplica por varios cientos los valores de Viedma en tiempos de Alfonsín.
La nueva niña mimada 2020 nos invita a recordar su larga historia. En su centenario podrá brillar más que nunca. Ahorremos en Euros para el 2022 (¿van con el 30%?).

