1917, de Sam Mendes, se impuso en la 73° edición de los premios Bafta, los más importantes que otorga la Academia británica y en donde acaparó siete galardones, entre ellos a la mejor película y mejor director, y llega como gran favorita a las 92° edición de los premios Oscar, que se celebrarán el próximo domingo en Los Ángeles. La cinta bélica, que ya se había alzado con el Globo de Oro, también obtuvo anoche el premio al mejor filme británico, mejor sonido, mejor fotografía, mejor diseño de producción y mejores efectos visuales.

Por su parte, Joaquin Phoenix, otro de los números puestos para el Oscar, se coronó como mejor actor por su labor en Guasón, que también se quedó con el galardón a la mejor música original y mejor casting. Parasite, del surcoreano Bong Joon Ho, otra de las sensaciones de la temporada, se consagró como mejor película de habla no inglesa y mejor guión original.

En el rubro mejor actriz, al igual que en los Globo de Oro, repitió Renée Zellweger, por su intepretación de Judy Garland en la biopic Judy; al igual que Laura Dern como mejor actriz de reparto por Historia de un matrimonio. El mejor actor de reparto masculino fue Brad Pitt, quien de esta manera le dio el único premio a Había una vez en Hollywood, de Quentin Tarantino, quien de antemano competía en varios rubros.

El mejor guión adaptado fue para Taika Waititi por Jojo Rabbit, en tanto que Klaus, del español Sergio Pablos, venció entre las películas animadas. Este último caso es interesante, porque es en la única película estrenada en la plataforma Netflix que obtuvo un premio importante junto con el de Laura Dern por Historia de un matrimonio. Al parecer, la avanzada contra el on demand en los premios es seria y se confirmará en los Oscar.