Alejandra Pizarnik: Biografía de una gran poeta enigmática

Una nueva investigación descubrió que el verdadero origen social de la autora no era pobre, como solía señalarse, y que nunca hubo un diagnóstico certero sobre su enfermedad mental.A sus 14 años tiene una visión del yo dividido, que revela que fue una chica prodigio, y no una enferma psiquiátrica

Hace treinta años, la poeta, escritora e investigadora Cristina Piña escribió la biografía de Alejandra Pizarnik, poeta de la desdicha y el misterio. La mujer fascinante, compleja y misteriosa que decidió terminar joven con su vida. La poeta que fascinó a Olga Orozco, Julio Cortázar y Silvina Ocampo.

Aparecía cada vez más material sobre Pizarnik, y Piña junto a la cineasta e investigadora Patricia Venti trabajaron sobre aquel texto y publicaron esta edición ampliada con documentación nueva, desde diarios hasta encuentros con la familia de la poeta en París.

Alejandra Pizarnik: Biografía de una gran poeta enigmática

En la nueva investigación se descubrió que el verdadero origen social de la autora no era pobre, como solía señalarse, y que nunca hubo un diagnóstico certero sobre su enfermedad mental.

Tanto la rama materna como la paterna eran de clase media, de una formación cultural importante. A sus 14 años tiene una visión del yo dividido, que revela que fue una chica prodigio, y no una enferma psiquiátrica.

"Yo averigüé, consulté, lo pensé cuando leí ese texto porque la esquizofrenia suele aparecer a esa edad, en la adolescencia. Pero comprobamos que no, que revela en cambio un nivel de lucidez extrema. Y se murieron tanto Enrique Pichon Riviere -con quien también se analizó- como Ostrov. Así que no sabremos nunca si hubo alguna vez un diagnóstico firme. Vemos su deterioro, a partir del consumo de pastillas, el cóctel que tomaba por indicación médica y por voluntad propia. Y lo que conseguía por farmacéuticos o amigos: tomaba pastillas para todo, para dormir, para despertarse. A partir de cierto momento de su vida, ella es un coctel viviente y, evidentemente, hay un deterioro que se va profundizando", sostiene Piña.

Esa historia que asegura que había sido abusada por alguien de la familia, según las investigadoras pudieron determinar a través de las entrevistas con la familia, no fue así. La biografía también toca información que deja zonas sin aclarar de su vida. 

La obra y la influencia Pizarnik no dejan de crecer. Numerosos lectores en todo el mundo mantienen viva su literatura y enigmática poeta. Para este libro consultaron los diarios completos de la escritora, que están en la Biblioteca de la Universidad de Princeton, junto con sus cuadernos, borradores, correspondencia y trabajos plásticos. Se entrevistaron con su hermana, Myriam; viajaron a París para entrevistar a la familia de los hermanos del padre, Elías Pizarnik, uno de los cuales, Simón, alojó a Alejandra en varias ocasiones en la casa de Chatenay-Malabry durante su estadía de casi cuatro años en la ciudad.